EEUU retira de su lista negra a la aerolínea iraquí Fly Baghdad
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos borró el 5 de agosto de 2026 de su lista antiterrorista a la aerolínea iraquí Fly Baghdad y a dos de sus Boeing 737, sancionados desde enero de 2024 por transportar armas y combatientes para la Fuerza Quds iraní. Su director ejecutivo sigue sancionado: el documento de la OFAC no lo borra, lo reclasifica.
Dos años y medio después de acusarla de llevar misiles iraníes a Damasco, Estados Unidos ha devuelto a Fly Baghdad a la normalidad financiera. La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) —el organismo del Departamento del Tesoro que administra las sanciones económicas estadounidenses— publicó el 5 de agosto de 2026 una actualización de su lista de sancionados titulada «Counter Terrorism Designations Removals and Update» en la que borra a la aerolínea iraquí y a dos de sus aviones.
Salen de la lista las tres fichas con las que la compañía figuraba en ella —Fly Baghdad Airlines Company, Iraq Express y Fly Baghdad, con domicilio en la plaza Hurriya y en la calle Jamia de Bagdad— y dos Boeing 737 matriculados en Irak: el YI-BAF, fabricado el 24 de mayo de 2002, y el YI-BAN, fabricado el 8 de enero de 2008. Estar en esa lista —la de nacionales especialmente designados, o SDN— significa tener bloqueado cualquier bien en Estados Unidos y quedar vetado para cualquier estadounidense; en el caso de Fly Baghdad, además, con «riesgo de sanciones secundarias»: la advertencia de que también empresas de terceros países podían acabar sancionadas por hacer negocios con ella.
El jefe de la aerolínea no sale de la lista: cambia de casilla
El mismo documento de la OFAC deja claro que la medida no alcanza al director ejecutivo de la compañía. Basheer Abdulkadhim Alwan al Shabbani —Bashir Abdulkadhim Aluán al Shababni en la transcripción de Europa Press— aparece en el apartado de cambios, no en el de supresiones: sigue designado como terrorista global (la etiqueta SDGT de la lista) y lo único que se modifica es a quién se le vincula. Donde antes decía «vinculado a Fly Baghdad Airlines Company» ahora dice «vinculado a la Fuerza Quds del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica», la rama exterior del cuerpo militar de élite iraní que responde ante el líder supremo. Es decir: Washington ha soltado a la empresa y ha atado más corto a su directivo.
Ese matiz separa esta pieza del teletipo que dio la noticia. Europa Press informó de que la OFAC había levantado también las sanciones contra el directivo iraquí; el documento primario, consultado por esta redacción, no lo sostiene.
Por qué fue sancionada en 2024
La designación original es del 22 de enero de 2024. Aquel día, según el comunicado del Tesoro, Estados Unidos sancionó a Fly Baghdad y a su consejero delegado junto a tres dirigentes y colaboradores de la milicia iraquí Kataib Hezbolá. La acusación era concreta: la aerolínea llevaba «material y personal» para la Fuerza Quds y sus milicias aliadas, y sus vuelos habían transportado armamento al aeropuerto internacional de Damasco —misiles iraníes de las series Fateh, Zulfiqar y al Fajr, fusiles AK-47, lanzagranadas RPG-7— para la Guardia Republicana Siria, Hezbolá libanés y Kataib Hezbolá. El Tesoro sostenía además que Kataib Hezbolá usó sus aviones para mover combatientes, armas y bolsas de dólares hacia Siria y Líbano, y que en octubre de 2023 la compañía participó en el traslado de «cientos» de milicianos iraquíes. Ninguna de esas afirmaciones ha sido verificada de forma independiente: son la versión del Gobierno que sanciona.
Todo ello se hizo al amparo de la orden ejecutiva 13224, el instrumento con el que Washington persigue a los financiadores del terrorismo desde 2001. La propia OFAC emitió entonces una licencia general —la número 27— para permitir las operaciones necesarias para la seguridad aérea y el cierre ordenado de negocios con Fly Baghdad, de modo que la sanción no dejara aviones civiles sin mantenimiento.
Una retirada sin explicación
El Tesoro no ha dicho por qué levanta ahora la medida. La entrada de la OFAC del 5 de agosto, a diferencia de la de enero de 2024, no enlaza ninguna nota de prensa que la justifique, y Europa Press tampoco precisa el motivo. Las supresiones de la lista pueden responder a un cambio de circunstancias, a un recurso administrativo del sancionado o a una decisión política, y la OFAC no está obligada a detallar cuál de las tres opera en cada caso.
El gesto llega, eso sí, en plena guerra entre Estados Unidos e Irán y en dirección contraria al resto de la política de sanciones de estos días: seis días antes, el 30 de julio de 2026, el mismo Tesoro sancionaba a seis empresas e individuos de China, India, Rusia e Irán por sostener a la aerolínea iraní Mahan Air y a la Guardia Revolucionaria, con una cita del secretario del Tesoro, Scott Bessent, advirtiendo de que quien preste «servicios financieros, logística o apoyo comercial» a ese cuerpo «ayuda a sostener una empresa terrorista».
En Irak, mientras tanto, el pulso sigue abierto: aviones estadounidenses y saudíes bombardearon el 28 de julio instalaciones de milicias proiraníes en el país, con un balance de al menos 20 muertos según las propias milicias, y el estrecho de Ormuz continúa bajo bloqueo naval estadounidense.
Fuentes
- OFAC, Departamento del Tesoro de Estados Unidos, «Counter Terrorism Designations Removals and Update», 5 de agosto de 2026 (documento primario: supresiones y cambios en la lista SDN).
- Departamento del Tesoro de Estados Unidos, «Treasury Targets Kata’ib Hizballah Leaders and Airline Enabling IRGC-QF and Militant Proxy Groups», 22 de enero de 2024 (designación original); actualización de la lista SDN de ese día, con la licencia general 27.
- Departamento del Tesoro de Estados Unidos, «Treasury Cracks Down on Global Networks Enabling Iran’s Mahan Air and IRGC», 30 de julio de 2026.
- Europa Press, «El Tesoro de EEUU levanta sanciones impuestas a una empresa, dos aeronaves y una persona vinculados a Irán», 5 de agosto de 2026, 17.36 (hora peninsular española).
Esta noticia se apoya en una sola agencia —Europa Press, confianza alta— como detonante, y en los documentos oficiales del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, que acreditan sus propios actos. No hay una segunda fuente independiente. Las acusaciones contra la aerolínea y su director ejecutivo son la versión del Gobierno estadounidense y se publican atribuidas: ni han sido juzgadas ni verificadas por terceros.