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EEUU redacta un veto a componentes chinos para centros de datos, según Bloomberg

La Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos (FCC) prepara un borrador para prohibir la importación desde China de componentes electrónicos destinados a centros de datos, según informó Bloomberg el 4 de agosto de 2026 citando fuentes sin identificar. No hay decisión adoptada, documento público ni confirmación oficial del regulador: es un texto en preparación.

Renato · 4 de agosto de 2026 · economia

Transceptor óptico enchufable de formato SFP+ sobre fondo blanco: una pieza metálica alargada con etiqueta blanca, marca LR-Link y la inscripción 10G/850nm/MM/300M, con dos alojamientos para conectores de fibra óptica en un extremo
Imagen de archivo: un transceptor óptico enchufable de 10 gigabits por segundo, la familia de componentes a la que apuntaría el borrador de la FCC. La fotografía no corresponde a ningún equipo concreto de los citados en la información. (Foto: Dmitry Nosachev, CC BY-SA 4.0 (Wikimedia Commons))

La Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos (FCC, por sus siglas en inglés), el organismo que autoriza qué equipos de comunicaciones pueden venderse en el país, está redactando un borrador para prohibir la importación desde China de componentes electrónicos que puedan usarse en centros de datos estadounidenses. Lo publicó el martes 4 de agosto de 2026 la agencia Bloomberg, que se apoya en fuentes sin identificar, y lo recogió ese mismo día Europa Press. Ni la FCC ni la Casa Blanca lo han confirmado.

Según esas fuentes, el veto buscaría impedir que las tecnológicas chinas instalen software malicioso —programas diseñados para espiar o sabotear el equipo en el que se ejecutan, lo que en inglés se llama malware— o roben información de los centros de datos que Estados Unidos considera clave para desarrollar inteligencia artificial.

La pieza en el punto de mira: el transceptor óptico

Entre las medidas contempladas está prohibir la importación de nuevos modelos de transceptores ópticos. Son piezas pequeñas, del tamaño de un mechero, que se enchufan a conmutadores y servidores y convierten los datos eléctricos en pulsos de luz para enviarlos por cables de fibra óptica, y al revés. Sin ellos, un centro de datos no es más que un almacén de máquinas que no se hablan entre sí a la velocidad que exige la IA.

Las grandes tecnológicas estadounidenses dependen de esos componentes para crear conexiones de alta velocidad entre unidades de procesamiento gráfico (GPU), los chips que entrenan y ejecutan los modelos de inteligencia artificial. Un veto afectaría, según la misma información, a la firma china Zhongji Innolight, especializada en este tipo de suministros.

La FCC ya vetó robots chinos hace una semana

El movimiento no llegaría de la nada. El 29 de julio de 2026 la FCC incorporó a su Lista de Equipos Cubiertos —el registro de aparatos que, a juicio de las agencias de seguridad estadounidenses, suponen «riesgos inaceptables» para la seguridad nacional— los dispositivos robóticos avanzados de fabricación extranjera (humanoides y cuadrúpedos) y los inversores de potencia conectados que se usan en la energía fotovoltaica y en la infraestructura de IA, según informó entonces Europa Press.

Esa lista es la herramienta que da a la FCC capacidad de veto comercial: los equipos incluidos no pueden obtener la autorización que necesitan para entrar al mercado estadounidense. Las restricciones se aplican solo a los modelos nuevos, de modo que no afectan a los aparatos ya aprobados ni a su uso por quien los compró antes. En la lista figuran desde 2021 los equipos de telecomunicaciones de las chinas Huawei y ZTE, y productos de China Unicom y China Telecom.

«Siguiendo el liderazgo del presidente Trump, la FCC continuará haciendo su parte para asegurar las cadenas de suministro críticas de Estados Unidos», declaró su presidente, Brendan Carr, al anunciar aquella decisión. Por ley, la Comisión solo puede actualizar el listado a indicación de las autoridades de seguridad nacional.

El endurecimiento se suma a una política comercial que ya ha desplegado otros frentes: en julio la Administración estadounidense impuso aranceles del 10% o el 12,5% a 60 economías por no impedir, a su juicio, la entrada de bienes fabricados con trabajo forzado.

Qué está verificado y qué no

Conviene mirar la cadena de atribución entera antes de dar el veto por hecho: hay fuentes anónimas que hablan con una agencia estadounidense, una agencia española que recoge esa información y este medio que la traslada. Nadie ha enseñado el documento.

Lo comprobado por esta redacción es el contenido del despacho de Europa Press del 4 de agosto y el de su información del 29 de julio sobre la Lista de Equipos Cubiertos, que aporta el mecanismo y la cita de Carr. La agencia Reuters publicó ese mismo 4 de agosto una información propia sobre el mismo plan, titulada «Trump administration drafting ban on Chinese data center devices, sources say» («la Administración Trump redacta una prohibición de dispositivos chinos para centros de datos, según fuentes»), atribuida también a fuentes no identificadas; su contenido no ha podido ser leído por esta redacción, que solo constata la existencia y el titular de la pieza.

No consta documento público alguno: una consulta a la interfaz de datos del Registro Federal —el boletín oficial estadounidense— no devuelve, a 5 de agosto de 2026, ningún texto de la FCC sobre transceptores ópticos ni sobre centros de datos chinos. Esa ausencia no prueba que no exista un borrador interno —tampoco figura todavía la orden sobre robots del 29 de julio, que la Comisión difundió por su cuenta—, pero sí que nada se ha sometido aún a información pública. Mientras eso no ocurra, lo que hay es un texto en preparación, no una prohibición en vigor.

Fuentes