EEUU destruyó 23.000 empleos en julio, el primer mes en negativo desde febrero
El Departamento de Trabajo de Estados Unidos publicó el viernes 7 de agosto de 2026 que la economía estadounidense perdió 23.000 empleos no agrícolas en julio, cuando el mercado esperaba otro mes de crecimiento. Además recortó en 103.000 puestos la creación de empleo de mayo y junio, y la tasa de paro bajó al 4,1% solo porque 264.000 personas dejaron de buscar trabajo.
Estados Unidos destruyó empleo en julio. Las nóminas no agrícolas —el recuento mensual de puestos asalariados fuera del sector agrario, el dato que mueve los mercados y condiciona las decisiones de tipos de interés— cayeron en 23.000, según el informe Employment Situation que la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS) del Departamento de Trabajo publicó el viernes 7 de agosto de 2026. El consenso de analistas contaba con otro mes de crecimiento, según recogió Europa Press.
Es el primer mes en rojo desde febrero de 2026, cuando la mayor economía del mundo perdió 156.000 puestos. La caída de julio es pequeña sobre un total de 158,9 millones de empleos no agrícolas: no es el tamaño del agujero lo que ha llamado la atención, sino lo que el mismo informe hizo con los meses anteriores.
Mayo y junio eran peores de lo que parecían
El BLS revisó a la baja los dos meses previos. Mayo pasó de los 129.000 empleos anunciados en su día a 63.000; junio, de 57.000 a 20.000. Entre los dos, 103.000 puestos que se dieron por creados y no existieron.
Esas correcciones son rutina —el organismo recalcula cada mes con las respuestas que llegan tarde de las empresas—, pero su tamaño reescribe el relato: el segundo trimestre dejó de parecer un mercado laboral que se enfría despacio para parecer uno que ya se había parado.
El paro baja porque hay menos gente buscando trabajo
La tasa de paro bajó una décima en julio, del 4,2% al 4,1%. El titular engaña: no bajó porque se contratara más, sino porque 264.000 personas dejaron de buscar empleo y, al dejar de buscarlo, salieron de la estadística de parados. La tasa de participación —el porcentaje de población adulta que trabaja o busca trabajo— cayó al 61,4%, su nivel más bajo del año. El número de parados quedó en 6,9 millones, 178.000 menos que en junio.
La educación pública y el comercio pierden; la sanidad aguanta
El desglose del propio informe reparte el daño. El empleo en la educación pública local se hundió en 50.000 puestos, el comercio minorista perdió 19.000 y las actividades financieras continuaron su goteo a la baja con 14.000 menos. En sentido contrario, la sanidad siguió creando empleo (+22.000), aunque a un ritmo más lento que en meses anteriores.
El salario medio por hora del sector privado no agrícola se situó en 37,62 dólares, un 3,2% más que un año antes. Es una desaceleración: en junio la subida interanual era del 3,5%.
Qué significa para la Reserva Federal
En Estados Unidos el debate no va de bajar tipos, sino de subirlos. La Reserva Federal (Fed), el banco central estadounidense, los mantuvo el 29 de julio en la horquilla del 3,50%-3,75% por quinta reunión consecutiva, y lo hizo rompiendo su unanimidad: tres de los doce votos —los presidentes de las reservas federales de Cleveland, Minneápolis y Dallas— querían encarecer el dinero un cuarto de punto para frenar la inflación.
Un mercado laboral que destruye empleo debilita ese argumento. «El informe de empleo de julio fue mucho más débil de lo esperado», dijo Nancy Vanden Houten, economista principal para EEUU de Oxford Economics, en declaraciones recogidas por Europa Press. A su juicio, el dato refuerza la evidencia de que el mercado laboral «no se está sobrecalentando» y da a la Fed un motivo más para «mantener su política monetaria sin cambios durante un período prolongado».
James Knightley, economista de ING Research, fue más lejos: la debilidad inesperada «genera serias dudas sobre las subidas de tipos de interés de la Reserva Federal». Avisó, eso sí, de que queda mucho por saber antes de la próxima reunión de la Fed, que se cierra el 16 de septiembre: el informe de empleo de agosto, dos datos de inflación y el simposio de Jackson Hole (Wyoming), la cita anual donde los banqueros centrales suelen adelantar el rumbo. Knightley cree que la decisión dependerá más de los precios que del empleo y que un acuerdo para reabrir el estrecho de Ormuz abarataría la gasolina y prolongaría la desinflación; con ese guion, la Fed no movería los tipos hasta bien entrado 2027.
Un año prácticamente plano
El dato de julio no llega solo. En los últimos doce meses el empleo no agrícola estadounidense ha crecido en 316.000 puestos —unos 26.000 al mes—, según las series del propio BLS: un ritmo que apenas cubre el crecimiento vegetativo de la población activa. La creación de empleo que Estados Unidos daba por descontada hace un año ya no está ahí, y la revisión de mayo y junio sugiere que llevaba parada más tiempo del que indicaban las primeras estimaciones.
Fuentes
- Oficina de Estadísticas Laborales (BLS), Departamento de Trabajo de Estados Unidos, «The Employment Situation — July 2026», publicado el 7 de agosto de 2026 (documento primario).
- Europa Press, «La economía de EEUU destruyó 23.000 empleos en julio», 7 de agosto de 2026 — de donde proceden el dato del consenso de mercado y las declaraciones de Nancy Vanden Houten y James Knightley.
Todas las cifras de esta noticia se han contrastado una a una con las series
oficiales del BLS a través de su interfaz pública de datos (api.bls.gov):
empleo no agrícola total (CES0000000001), tasa de paro (LNS14000000), tasa de
participación (LNS11300000), número de parados (LNS13000000), población activa
(LNS11000000), salario medio por hora (CES0500000003) y las series sectoriales
de comercio minorista, actividades financieras, sanidad y educación pública
local.