Seúl y Washington acortan casi a la mitad sus maniobras conjuntas
El Estado Mayor Conjunto surcoreano y el Pentágono anunciaron el miércoles 19 de agosto de 2026 que el ejercicio Escudo Libertad Ulchi terminará el viernes 21, seis días antes de lo previsto, y que los ensayos sobre el terreno se reducen. La decisión se tomó a petición de Estados Unidos, tres días después de que Donald Trump ordenara recortar «sustancialmente» las maniobras.
El mayor ejercicio militar del año entre Corea del Sur y Estados Unidos durará cinco días en lugar de once. El Estado Mayor Conjunto de la República de Corea anunció el miércoles 19 de agosto de 2026, en un comunicado cotejado por Europa Press, que los dos países «han acordado realizar algunos ajustes en la duración y la envergadura del ejercicio, entre otros aspectos, a propuesta de la parte estadounidense». En concreto, han pactado «ajustar la duración de este ejercicio del día 17 al 21»: el Escudo Libertad Ulchi, que arrancó el lunes 17 con la vista puesta en el 27, se cerrará este viernes.
El segundo ajuste afecta a lo que se ve desde fuera. El entrenamiento de maniobras combinadas sobre el terreno se hará «a una escala reducida», y los detalles siguen sobre la mesa de los dos ejércitos, según el mismo comunicado.
Washington lo confirmó por su cuenta. El Departamento de Defensa estadounidense aseguró en una nota recogida por la agencia surcoreana Yonhap que «siguiendo instrucciones del presidente y del secretario de Guerra, el Departamento ha reducido sustancialmente el ejercicio Escudo Libertad Ulchi, manteniendo al mismo tiempo el entrenamiento que mejora la capacidad táctica». Parte de los ejercicios con tropa y material real se han cancelado y otros se han convertido en simulaciones. La lectura oficial es que no pasa nada: «Estos ajustes preservan la preparación esencial y los objetivos de instrucción. No habrá degradación de los objetivos de instrucción de Estados Unidos», dijo un responsable del Pentágono.
Qué se cae exactamente
El Escudo Libertad Ulchi es una de las dos grandes maniobras anuales de los aliados y se organiza en dos tiempos: la primera semana ensaya la defensa ante un ataque norcoreano; la segunda, el contraataque. Es sobre todo un ejercicio de puesto de mando por simulación —los llamados juegos de guerra, donde los mandos deciden sobre un escenario informático—, con maniobras de campo en tierra, mar y aire como complemento.
Lo que desaparece, según el ministro de Defensa surcoreano, Ahn Gyu-back, es la segunda fase. Preguntado por los periodistas poco después del anuncio, Ahn dijo que los aliados la cancelan: «Parece que nos inclinamos por la cancelación», declaró, en palabras recogidas por Yonhap. De los ensayos de campo previstos —14 prácticas de nivel batallón o superior— quedan menos: los dos ejércitos negocian celebrarlos por separado, dejarlos en manos exclusivas de Corea del Sur o aplazarlos, según fuentes conocedoras citadas por la misma agencia.
Hay un detalle que delata el recorte sin necesidad de comunicados: el Mando de Fuerzas Combinadas, el cuartel general conjunto de los dos ejércitos, está llevando el ejercicio desde dos puestos de mando separados —el búnker de guerra CP Tango, en Seongnam, y Camp Humphreys, la principal base estadounidense en el país, en Pyeongtaek, unos 50 kilómetros al sur de Seúl— en lugar de concentrarlo en el de guerra. La víspera, el martes 18, el general Xavier Brunson, jefe de las Fuerzas de Estados Unidos en Corea y del Mando Combinado, se había presentado sin anunciar en el Ministerio de Defensa surcoreano para reunirse con Ahn.
De la orden de Trump al comunicado
El origen del recorte está a tres días de distancia. El domingo 16 de agosto, Trump ordenó en Truth Social reducir «sustancialmente» las maniobras alegando su «muy buena relación» con el líder norcoreano, Kim Jong Un, el coste que soporta Estados Unidos y la señal «totalmente inapropiada y hostil» que, a su juicio, envían los ejercicios a Pyongyang. Entonces admitió que era «demasiado tarde para cancelarlos», y las maniobras empezaron igual al día siguiente. Demasiado tarde para cancelarlos, no para cortarlos por la mitad.
No es la primera vez. En 2019, durante el primer mandato de Trump y en pleno pulso diplomático con Corea del Norte, los aliados también rebajaron sus ejercicios; pero aquello se decidió en consultas bilaterales, recuerda Yonhap, y esta semana la petición ha venido de Washington.
El coste para Seúl: el mando de sus propias tropas
El recorte llega en el peor momento para una vieja aspiración surcoreana: recuperar el OPCON, el mando operativo sobre sus propias Fuerzas Armadas en tiempo de guerra. Seúl controla sus tropas en tiempos de paz desde 1994, pero en un conflicto a gran escala pasarían al Mando de Fuerzas Combinadas, que dirige un general estadounidense. Es un legado de la Guerra de Corea (1950-1953): durante el conflicto, Seúl cedió ese mando al Mando de Naciones Unidas encabezado por Washington y en 1978 pasó al Mando de Fuerzas Combinadas de los dos países.
El Gobierno de Lee Jae Myung quiere la transferencia antes de que termine su mandato, en junio de 2030, y pretende cerrar este año la segunda de las tres fases del plan pactado con Washington —una transferencia condicionada a que Corea del Sur cumpla requisitos operativos y tecnológicos, como sus propios sistemas antimisiles— y fijar una fecha objetivo. El Escudo Libertad Ulchi es precisamente el banco de pruebas donde el Ejército surcoreano demuestra que puede liderar el mando conjunto, así que menos ejercicio significa menos examen aprobado. El propio Lee había reiterado ese compromiso el martes 18 en un Consejo de Ministros, según Yonhap, un día antes del anuncio del recorte. Su ministro de Defensa quitó hierro: la evaluación ligada al OPCON se hace en la primera semana del ejercicio, la que sí se ha celebrado.
Al otro lado de la frontera, el gesto no ha comprado nada por ahora. El propio miércoles 19, un comentario de la agencia estatal norcoreana KCNA volvió a cargar contra las maniobras —«todos los simulacros de guerra para la agresión escenificados por los Estados enemigos en la península coreana y en la región nunca producirán los resultados que desean»— y prometió seguir ejerciendo su «derecho a la autodefensa» hasta «neutralizar por completo la amenaza militar de los enemigos», según recoge Yonhap. Ni una palabra sobre la orden de Trump.
Fuentes
- Europa Press, «El Ejército de Corea del Sur anuncia un acuerdo con EEUU para reducir las maniobras militares conjuntas en curso», 19 de agosto de 2026.
- Yonhap, «(3rd LD) S. Korea, U.S. curtail joint military drills following Trump order», 19 de agosto de 2026.
- Yonhap, «(LEAD) Pentagon says adjustments to S. Korea-U.S. exercise will not degrade training objectives», 18 de agosto de 2026.
- Yonhap, «(LEAD) Lee reaffirms push to retake wartime operational control of troops during his term», 18 de agosto de 2026.
- Yonhap, «N. Korea warns of “self-defense” measures despite Trump’s order to reduce drills with S. Korea», 19 de agosto de 2026.
El documento primario de esta noticia es el comunicado del Estado Mayor Conjunto de la República de Corea, que no aparece publicado en una página accesible de su web oficial (comprobado el 19 de agosto de 2026): las citas literales proceden de Europa Press y de Yonhap, que lo cotejaron. Las declaraciones del Pentágono, del ministro Ahn y de KCNA están traducidas del inglés a partir de los despachos de Yonhap enlazados arriba.