Vecinos queman un asentamiento de migrantes en Ceuta y la Policía carga
Decenas de vecinos rompieron el cordón policial la tarde del jueves 27 de agosto de 2026 y quemaron parte del campamento de migrantes de la playa de Benítez, en Ceuta, en unos altercados que terminaron con cargas de la Policía Nacional. Antes, un centenar de personas había bloqueado con una sentada el paso de dos vehículos de Cruz Roja que llevaban comida a la playa del Trampolín.
Un grupo de vecinos de Ceuta se metió la tarde del jueves 27 de agosto de 2026 en el asentamiento donde pernoctan migrantes en la playa de Benítez, causó destrozos y quemó enseres, en unos altercados que se saldaron con cargas de la Policía Nacional, según informó Europa Press. El País tituló los mismos hechos como que «un grupo de ceutíes quema parte del campamento de los migrantes en una playa de Ceuta e intenta bloquear el reparto de comida de la Cruz Roja», y publicó una imagen del campamento después de arder.
La crónica de La Vanguardia, firmada desde Ceuta por Joaquín Vera, añade que los vecinos rompieron el cordón policial para destrozar y quemar parte del campamento, donde duerme un grupo numeroso de migrantes magrebíes. Un grupo de antidisturbios se desplegó delante del asentamiento y efectuó disparos disuasorios al aire —el diario no precisa de qué tipo—. Delante de los agentes había cientos de vecinos que se declaraban «hartos» y «abandonados»; detrás, centenares de migrantes miraban la manifestación mientras se coreaba «a por ellos, a por ellos». Llegaron refuerzos policiales y la concentración se disolvió: en su última actualización, a las 18.58 UTC (20.58 hora local), La Vanguardia la daba por disuelta.
El bloqueo a Cruz Roja
Poco antes, decenas de ceutíes habían formado un cordón humano en la carretera de Benítez para impedir el paso de dos vehículos de Cruz Roja Española que subían a la playa del Trampolín, donde permanecen cientos de migrantes en situación irregular y donde la organización reparte comida cada tarde. La sentada, de alrededor de un centenar de personas según La Vanguardia, respondía a una convocatoria difundida por redes sociales: «Cuantos más seamos, más presión haremos», decía el llamamiento.
Los concentrados corearon «fuera la Cruz Roja», «Ceuta no se vende, Ceuta se defiende», «no me voy a ir de Ceuta, no me van a echar» y «Ceuta no es un CETI» —las siglas del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes, el recurso estatal de acogida de la ciudad, ampliado en agosto a 584 plazas y sobreocupado desde julio—. También reclamaron: «Que nos devuelvan nuestra vida, no podemos vivir así». Uno de los manifestantes tomó la palabra para sostener que la Policía estaba «de su parte» y pedir al grupo que se levantara para dejar trabajar a los agentes. La respuesta fue «no vamos a levantarnos». Los vehículos de Cruz Roja abortaron la entrada a petición de la Policía Nacional por el corte de tráfico, y los agentes acabaron abriendo un acceso alternativo junto a la subida a Miguel de Luque para que pudieran seguir camino sin cruzar el punto ocupado.
Ninguna de las tres crónicas recoge heridos ni detenidos por los altercados de la playa, y no consta un balance oficial de la Delegación del Gobierno en Ceuta ni de la Jefatura Superior de Policía sobre lo ocurrido esa tarde.
Un mes de crisis y una playa que no se vacía
El Trampolín es el mismo arenal que la Ciudad Autónoma intentó despejar el 20 de agosto: suspendió la limpieza el mismo día cuando medio millar de personas volvió al asentamiento horas después del desalojo. El reparto de comida que los manifestantes trataron de frenar lo hace Cruz Roja con dinero público: el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones cifró en torno a 4.000 kits de alimentación diarios desde el 3 de agosto lo repartido con cargo a una declaración de emergencia de 6,5 millones de euros; son cifras de quien financia el operativo, no de un recuento independiente. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, había calculado el 13 de agosto en Ceuta que unas 5.000 personas migrantes seguían en la ciudad.
Los altercados llegan al final de una jornada ya tensa. De madrugada, un grupo de entre 30 y 40 personas apedreó en el barrio de Benzú el vehículo de una patrulla militar: los cuatro militares resultaron heridos y hubo doce detenidos. Por la tarde, antes de lo ocurrido en la playa, el ministro Ángel Víctor Torres —al que el Real Decreto 681/2026 nombró autoridad funcional del mando único de la crisis— compareció ante la Comisión Mixta de Seguridad Nacional del Congreso y se comprometió a «acortar los plazos» para recuperar la normalidad en la ciudad, según El País. El episodio de Benítez se suma a las concentraciones y protestas de los últimos días en distintos puntos de Ceuta contra la situación migratoria y la presencia de migrantes en determinados espacios, casi un mes después de la entrada masiva del 30 de julio.
Fuentes
- Europa Press: «La Policía carga contra manifestantes en Ceuta tras quemar asentamientos de migrantes en la playa», 27 de agosto de 2026.
- La Vanguardia: «Crece la tensión en Ceuta con grupos de vecinos quemando campamentos de inmigrantes», Joaquín Vera, 27 de agosto de 2026.
- El País: «Crece la tensión en una Ceuta al borde del estallido social», Jacobo García, 27 de agosto de 2026, y «Torres se compromete a “acortar los plazos” para recuperar la normalidad en Ceuta», 27 de agosto de 2026.