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Alemania revisa al alza su PIB del segundo trimestre hasta el 0,3%

La Oficina Federal de Estadística alemana (Destatis) elevó el 25 de agosto de 2026 al 0,3% el crecimiento del PIB entre abril y junio, una décima más que en su primera estimación del 30 de julio, gracias sobre todo a las exportaciones. Alemania sigue creciendo menos que la Unión Europea (0,5%) y que España (0,7%), y el Bundesbank avisa de que el Rin en mínimos frenará el verano.

Renato Davila · 25 de agosto de 2026 · economia

Barco fluvial de pasajeros blanco con el rótulo «Rhein Star» navegando por un Rin de aguas muy bajas, con bancos del lecho asomando bajo la superficie; al fondo, el pueblo de Kaub con su iglesia y laderas de viñedos en terrazas, y a la derecha un embarcadero flotante hundido sobre sus pilotes metálicos.
El barco de pasajeros «Rhein Star» remonta el Rin a la altura de Kaub el 10 de agosto de 2026, con la escala de aforo del municipio en 16 centímetros. Kaub es el punto de referencia para la navegación en el Rin medio. (Foto: Rolf Kranz, CC BY-SA 4.0 (Wikimedia Commons))

La economía alemana creció algo más de lo que se creía. El producto interior bruto (PIB) —el valor de todo lo que produce un país en un periodo— aumentó un 0,3% entre abril y junio de 2026 respecto al trimestre anterior, una décima por encima de lo que la propia Oficina Federal de Estadística (Destatis) había calculado el 30 de julio. Lo publicó el 25 de agosto en sus resultados detallados del segundo trimestre, la nota nº 303, con las cifras corregidas de precios, estacionalidad y efecto calendario, que es como se miden estas variaciones para poder compararlas entre trimestres.

La revisión tiene dos culpables identificados. El comercio mayorista y minorista facturó bastante mejor de lo previsto, y sobre todo llegaron datos nuevos del comercio exterior de bienes de junio que obligaron a corregir al alza las exportaciones. «La economía alemana mantiene el dinamismo de crecimiento observado a principios de año», resume Ruth Brand, presidenta de Destatis, que añade: «Igual que en el primer trimestre, el crecimiento se debió sobre todo a la evolución positiva de las exportaciones».

Las cifras le dan la razón. Las ventas al exterior de bienes y servicios subieron un 2,0% sobre el primer trimestre, empujadas por los bienes (+2,6%), mientras los servicios se quedaron clavados (0,0%). Las importaciones crecieron menos, un 1,5%. Ahí acaban las buenas noticias: la formación bruta de capital fijo —la inversión en fábricas, maquinaria, obra o vehículos— cayó un 0,2%, con un desplome del 1,4% en maquinaria y equipos, y el consumo final apenas avanzó un 0,1%, tanto el de los hogares como el del Estado. Alemania crece, pero crece porque vende fuera, no porque compre o invierta dentro.

El valor añadido bruto —lo que producen las empresas descontando lo que compran para producirlo— subió un 0,4%. Destacó la industria manufacturera, con un 0,9% impulsado por la química y el equipo eléctrico. Y hay un dato que rompe una racha larga: en la comparación con el mismo trimestre de 2025, la manufactura alemana volvió a crecer (+1,1%) por primera vez desde el primer trimestre de 2023. La construcción, en cambio, sigue en negativo (-0,1% trimestral, -1,6% interanual), aunque con la caída perdiendo fuerza. En términos interanuales, el PIB alemán subió un 1,0%.

Última de las grandes, otra vez

El repaso comparativo que hace la propia Destatis, con datos de Eurostat, no deja bien parada a la mayor economía del continente. El PIB de la Unión Europea creció un 0,5% en el trimestre y el de la zona euro un 0,4%, ambos por encima del 0,3% alemán. Entre las grandes economías comunitarias, el mayor avance fue otra vez el de España, con un 0,7%; Francia e Italia se quedaron en el 0,2% cada una, por debajo de Alemania. En Estados Unidos, el PIB subió un 0,4% sobre el primer trimestre. En la comparación anual la foto se repite: el 1,0% alemán frente al 1,2% de la UE y el 2,7% español.

Conviene una precisión para quien leyera nuestra pieza sobre los datos trimestrales de la OCDE: allí Alemania figuraba con un 0,2%. No es una contradicción, es el calendario. La OCDE cerró sus datos el 20 de agosto y recogió la primera estimación de Destatis; la de ahora es la revisada.

Un 2024 que ya no fue de caída

La nota trae además la «revisión de verano», la puesta al día anual con la que Destatis reescribe los últimos años a la luz de estadísticas que llegan tarde. Este año ha movido las tasas trimestrales entre -0,2 y +0,6 puntos, y ha reescrito un titular repetido durante dos años: 2024 ya no es el año en que la economía alemana se contrajo un 0,5%, sino el año en que se estancó (0,0%). El dato de 2025 se queda igual, en +0,2%. Excepcionalmente, la revisión ha alcanzado también a los años 2011 a 2021, cuyo crecimiento acumulado sube 0,8 puntos.

Donde no hay buenas noticias es en el empleo. En el segundo trimestre trabajaban en Alemania unos 45,7 millones de personas, 212.000 menos (-0,5%) que un año antes. El desplome del empleo industrial y de la construcción ya era conocido; la novedad es que el sector servicios destruyó empleo por primera vez desde la crisis del covid-19. Que el PIB suba mientras cae la ocupación tiene una lectura directa: la productividad por hora trabajada creció un 1,5% interanual. Alemania produce más con menos gente.

El Rin, en el mínimo de su historia

El Bundesbank, el banco central alemán, ya avisó el 20 de agosto —cinco días antes de este dato— de que el verano va a costar caro. En su informe mensual de agosto, el banco sostiene que la economía alemana encara la segunda mitad del año «con una tendencia cíclica subyacente bastante sólida», pero que «el pronunciado periodo de sequía añade temporalmente restricciones adicionales». Su conclusión no es tibia: en el tercer trimestre, la producción «como mucho aumentará marginalmente».

El motivo es fluvial. La disponibilidad limitada de las rutas de transporte en los grandes ríos y el fuerte encarecimiento del flete, escribe el Bundesbank, «impondrán restricciones significativas a la producción industrial y al crecimiento de las exportaciones». El banco central señala en particular que el Rin ha bajado a su nivel más bajo jamás registrado, lo que provoca retrasos en las entregas, agrava la escasez de materiales que las empresas ya venían declarando al instituto ifo y retrasa la producción. Justo cuando la industria empezaba a recuperar pedidos.

La factura del calor no es solo alemana: el banco Triodos calculó en agosto que la sequía y las altas temperaturas de este verano podrían restar en torno a un 1% al PIB de la Unión Europea en 2026. El Bundesbank suma a la lista otros lastres: los elevados costes energéticos, la baja utilización de la capacidad industrial, la subida reciente de los tipos de interés y las alteraciones en las cadenas de suministro provocadas por la guerra en Oriente Próximo y el bloqueo del estrecho de Ormuz.

Una advertencia sobre lo que este dato no dice: la nota de Destatis describe el segundo trimestre sin atribuir efecto alguno al conflicto de Oriente Próximo sobre el PIB del periodo. Y no es una cifra definitiva: los resultados de contabilidad nacional se revisan varias veces, y la propia oficina recuerda que, entre 1999 y 2021, la diferencia media entre la primera estimación trimestral y el resultado final —el que llega cuatro años después— fue de 0,55 puntos porcentuales.

Fuentes

Nota de trazabilidad. El aviso de este dato llegó por un teletipo de Europa Press del 25 de agosto de 2026, la única fuente del registro de este medio que sustenta la pieza: fuente única a efectos de la política editorial. Esta redacción no ha podido acceder a ese despacho —el sitio bloquea el acceso automatizado— y ha verificado y tomado todas las cifras y citas directamente de los documentos originales de Destatis y del Bundesbank enlazados arriba. Las declaraciones de Ruth Brand y las del informe del Bundesbank están traducidas de la versión inglesa de esos documentos. Ni Destatis ni el Bundesbank figuran en contenido/fuentes.yaml.