Interior devuelve a Castilla-La Mancha el mando de la emergencia en Toledo
El «BOE» publicó el 29 de julio de 2026 la orden con la que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, puso fin la víspera a la emergencia de interés nacional en la provincia de Toledo, tres días después de haberla extendido allí. Lo pidió la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha el 27 de julio: los incendios remitieron y se ha realojado a «la práctica totalidad» de los desalojados.
La provincia de Toledo sale del escalón más alto de la protección civil española, y ya con papeles. El «BOE» del miércoles 29 de julio de 2026 publica la Orden INT/777/2026, firmada la víspera por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, que declara el cese de los efectos de la orden que tres días antes había extendido a esa provincia la declaración de emergencia de interés nacional por los incendios forestales.
El anuncio ya se conocía: Interior comunicó el levantamiento la tarde del martes 28, cuando todavía no constaba en el boletín. Lo que llega ahora es el acto formal —y con él, dos datos que el ministerio no había explicado: quién pidió salir del mando estatal y por qué.
Qué significa salir del nivel 3
La emergencia de interés nacional es la situación operativa 3: el escalón en el que el Estado se hace cargo de la dirección de la respuesta y desplaza a la comunidad autónoma del mando. Se declaró el 23 de julio para la Comunidad de Madrid y la provincia de Ávila por la Orden INT/748/2026 y se amplió a Toledo el 25 de julio por la Orden INT/762/2026.
Con el cese, la gestión vuelve a la situación operativa 2 del Plan Territorial de Emergencias de Castilla-La Mancha (PLATECAM), es decir, al Gobierno autonómico, «al haberse restablecido las condiciones que permiten su dirección por las autoridades competentes de la comunidad autónoma».
Lo pidió la Junta el 27 de julio
La petición no salió de Madrid. Fue la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha la que solicitó al Ministerio del Interior, el 27 de julio, que se dejara sin efecto la ampliación, «al considerar que la evolución de la situación permitía el retorno a los mecanismos ordinarios de dirección y gestión» previstos en el Plan Especial de Protección Civil de Emergencia por Incendios Forestales de Castilla-La Mancha, el INFOCAM, el dispositivo autonómico que dirigió los desalojos hasta que el Estado tomó el mando.
Un día después, la Dirección Operativa de la Emergencia trasladó al ministro la propuesta de cese, y Grande-Marlaska la firmó ese mismo 28 de julio.
El texto justifica la decisión en una «evolución favorable de los incendios forestales declarados en la provincia de Toledo» que ha permitido «una reducción significativa de la situación de riesgo, posibilitando, entre otras medidas, el realojo de la práctica totalidad de la población que había sido desalojada».
«La práctica totalidad» son once pueblos menos dos
La orden no da ni una cifra. Lo publicado hasta ahora permite ponerle suelo a esa fórmula: el INFOCAM ordenó desalojar once localidades del norte de Toledo la noche del 25 de julio por el avance del incendio de Burgohondo —11 municipios que suman 4.811 vecinos empadronados según el padrón del INE a 1 de enero de 2025, y bastantes más habitantes reales en pleno julio, porque son pueblos serranos de segunda residencia—. La tarde del 28, cuando Interior anunció el levantamiento, solo dos seguían con medidas: La Iglesuela del Tiétar y Sartajada. Esas son las dos únicas fuentes de cifras disponibles; ninguna administración ha publicado un recuento oficial de realojados en la provincia.
El presidente castellanomanchego, Emiliano García-Page, ya explicó ese martes qué ganaba su Gobierno con la rebaja: «Al salir del nivel 3 recuperamos el control, sobre todo nuestros operativos, sobre todo nuestros dispositivos, sobre todo para poder atender con total tranquilidad otros incendios en la provincia de Toledo y en el conjunto de la región».
Madrid y Ávila siguen en el nivel máximo
La orden solo toca a Toledo. No modifica la emergencia de interés nacional en la Comunidad de Madrid y la provincia de Ávila, que sigue amparada por la Orden INT/748/2026: en el «BOE» del 29 de julio, la del cese toledano es la única disposición del Ministerio del Interior. En Ávila arde el mayor incendio del que hay registro en España.
La letra pequeña: el cese «surtirá efectos desde el momento en que se acuerda» y se comunicó al órgano competente de la Junta; la publicación en el boletín es, dice el propio texto, «para general conocimiento». Es decir, el mando cambió de manos el martes, no el miércoles. La decisión se ampara en los artículos 28, 29 y 30 de la Ley 17/2015 del Sistema Nacional de Protección Civil y en el apartado 6.1.3 del Plan Estatal General de Emergencias de Protección Civil (PLEGEM), aprobado por el Consejo de Ministros el 15 de diciembre de 2020.
Fuentes
- «BOE» núm. 184, de 29 de julio de 2026, páginas 106394 a 106395: Orden INT/777/2026, de 28 de julio, por la que se declara el cese de los efectos de la Orden INT/762/2026, de 25 de julio (BOE-A-2026-16439). Consultada el 29 de julio de 2026.
- Sumario del «BOE» del 29 de julio de 2026, comprobado ese mismo día: no contiene ninguna otra disposición del Ministerio del Interior.
- Órdenes previas: INT/748/2026, de 23 de julio e INT/762/2026, de 25 de julio.
Los hechos del cese proceden de una sola fuente, el «BOE» (confianza alta), en régimen de fuente-sujeto: la orden no informa del cese, lo constituye. Las cifras de municipios y empadronados y la cita de García-Page proceden de piezas anteriores de Actualidad Libre, con las fuentes que allí se detallan. El Ministerio del Interior no ha publicado nota de prensa escrita sobre este cese.