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La primera ministra japonesa eleva a trece los muertos del terremoto de Kumamoto

Sanae Takaichi cifró el 29 de julio de 2026 en al menos trece los fallecidos por el seísmo del día anterior en la prefectura japonesa de Kumamoto. El último parte de la agencia japonesa de bomberos, cerrado esa tarde, consolida tres muertos y sitúa otros ocho bajo investigación, mientras 3.600 militares y 1.410 bomberos buscan entre los escombros.

Renato · 29 de julio de 2026 · internacional

Fachada del centro comercial AEON Mall Kumamoto vista desde su aparcamiento vacío, un edificio blanco alargado de dos plantas con el rótulo rosa de AEON, bajo un cielo azul con nubes y con un cerezo en flor a la derecha.
Imagen de archivo: el centro comercial AEON Mall Kumamoto, en el pueblo de Kashima (prefectura de Kumamoto), fotografiado el 3 de abril de 2022. La segunda planta de este edificio se desplomó en el terremoto del 28 de julio de 2026. (Foto: Sanjo, CC BY-SA 4.0 (Wikimedia Commons))

La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, cifró el miércoles 29 de julio de 2026 en al menos trece los muertos por el terremoto que sacudió el día anterior la prefectura de Kumamoto, en la isla de Kyushu. Lo dijo ante los medios, según recogieron Europa Press —que cita al diario The Japan Times y a la cadena NHK— y El Mundo. Este medio informó el 28 de julio de un fallecido y decenas de atrapados.

Takaichi ofreció «sus más sentidas condolencias a quienes han perdido la vida», describió daños «generalizados» —edificios derrumbados, incendios y carreteras destrozadas— y prometió que el Gobierno movilizará «todos los recursos disponibles» para encontrar supervivientes.

Tres muertos en los papeles, trece en boca del Gobierno

Los partes oficiales japoneses van por detrás de esa cifra, y lo dicen ellos mismos.

El parte n.º 16 de la Agencia de Gestión de Incendios y Desastres de Japón, cerrado a las 14.00 hora local del 29 de julio (05.00 UTC), consolida tres muertos: dos en el pueblo de Kashima y uno en el de Kōsa, ambos en la comarca de Kamimashiki. Y añade, en el apartado de lo que le han comunicado los parques de bomberos, que en la prefectura hay «numerosos heridos cuyo grado de lesión y cuya relación con el desastre están bajo investigación, incluidos ocho fallecidos». Tres más ocho, once. El documento advierte en su encabezado de que es un avance y de que las cifras pueden cambiar.

Ese desfase se mueve por horas. El parte n.º 14, de las 07.00 hora local, y el n.º 15, de las 11.00, consolidaban dos muertos —los dos de Kashima— y elevaban de tres a ocho los fallecidos bajo investigación en el intervalo. El parte n.º 13, con el que cerró la jornada del 28 de julio, solo anotaba un herido leve en la ciudad de Oita.

El recuento de heridos sí ha crecido de golpe: 23 personas, ocho de ellas graves, en Kumamoto, Fukuoka, Oita y Kagoshima. El gobernador de Kumamoto, en su comentario a la tercera reunión del comité de crisis de la prefectura a las 9.30 hora local, habló también de tres vidas perdidas y recordó que habían pasado diecisiete horas desde el primer temblor.

Ninguna de las dos víctimas mortales de Kashima aparece identificada en los documentos oficiales. Europa Press, citando a la prefectura, informó de que dos mujeres de unos veinte años murieron en un centro comercial de la cadena AEON que se derrumbó y en el que se produjo una explosión. La propia prefectura ya lo había nombrado el 28 de julio: es el AEON Mall Kumamoto, en Kashima.

Dónde sigue trabajando el rescate

El parte de bomberos enumera 54 avisos de rescate y tres frentes principales todavía abiertos: la segunda planta desplomada del centro comercial de Kashima, la chimenea derrumbada de una fábrica en la ciudad de Yatsushiro y dos viviendas colapsadas en Hikawa. Los nueve incendios declarados están todos extinguidos.

En la zona trabajan 1.410 bomberos, entre los parques locales y los Equipos de Refuerzo de Emergencia —el dispositivo con el que las prefecturas japonesas se auxilian entre sí— llegados de nueve prefecturas con 345 unidades terrestres y tres helicópteros, según el recuento del parte a las 13.00 hora local. El Mundo cifra en más de 3.600 los efectivos de las Fuerzas de Autodefensa desplegados, además de policías y equipos de emergencia de otras prefecturas.

Qué ocurrió exactamente en Yatsushiro no está cerrado. Europa Press, citando a la cadena Asahi, situó allí a una persona hallada con vida entre los escombros de una vivienda derrumbada que murió después en el hospital. El Mundo describe otra escena: el derrumbe de la chimenea de la fábrica de Nippon Paper Industries sepultó a varios trabajadores, tres fueron rescatados con vida y uno murió luego en el hospital. Los documentos oficiales no confirman ningún fallecido en Yatsushiro: la prefectura, con datos de las 7.30 hora local, contabiliza allí dos personas en parada cardiorrespiratoria —la fórmula que la administración japonesa emplea hasta que un médico certifica la muerte— y ocho sin clasificar, y el tercer muerto consolidado por bomberos está en Kōsa, un pueblo que ninguna de las dos cabeceras menciona.

Cuántos faltan: no hay cifra oficial

La casilla de desaparecidos del parte de bomberos sigue vacía. La prefectura registra 16 personas en la categoría «sin clasificar», repartidas sobre todo entre Yatsushiro, Hikawa y un grupo sin identificar.

El Mundo escribe que «decenas» continúan desaparecidas bajo los escombros y añade un dato que apunta en el sentido contrario: aunque al principio se habló de entre veinte y treinta personas atrapadas en el centro comercial, la policía cree ahora que el número podría ser menor. La hipótesis principal de la explosión, según ese diario, es una fuga de gas provocada por el seísmo, con las causas todavía bajo investigación; los partes oficiales siguen hablando solo de derrumbe.

163 temblores y 35 grados

El informe del observatorio meteorológico de Kumamoto al comité de crisis, con datos de las 8.00 hora local del 29, contabiliza 163 seísmos de intensidad 1 o superior desde el principal: tres de grado 5 débil, once de grado 4, 31 de grado 3, 50 de grado 2 y 67 de grado 1 en la escala japonesa, que mide la sacudida en el suelo y no la energía liberada. El mismo documento pronostica cielos despejados hasta el 4 de agosto y máximas por encima de 35 grados en buena parte de la prefectura, con aviso por golpes de calor. El Mundo describe a los rescatadores trabajando con más de 34 grados y sitúa en una semana el plazo en el que la Agencia Meteorológica de Japón teme réplicas de magnitud similar.

El seísmo principal se produjo a las 16.27 hora local del martes 28 (07.27 UTC) y alcanzó el grado 7, el tope de la escala japonesa, en Uki e Hikawa. La agencia japonesa le asigna magnitud 7,1 con su propia escala; el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), magnitud de momento 6,8, con el foco a diez kilómetros de profundidad y el epicentro cinco kilómetros al este de Uto.

Luz, agua y refugios

La prefectura contabilizaba a las 7.30 hora local 465 refugios abiertos con 9.872 personas dentro, 36.700 hogares sin electricidad y 56.815 sin agua. El corte de agua se concentra en Yatsushiro (28.500 hogares) y Uki (14.000). El Mundo eleva las cifras a casi 50.000 hogares sin luz durante la primera noche y unos 140.000 sin agua, y describe a miles de vecinos durmiendo en sus coches por miedo a que las réplicas tumbaran edificios ya dañados.

Las órdenes de evacuación se han reducido respecto al 28 de julio, cuando alcanzaban también a la vecina prefectura de Nagasaki: quedan 107.032 hogares y 222.250 personas bajo orden de evacuación en Kumamoto, más 46.610 hogares y 92.743 habitantes de dos municipios bajo el nivel 5, el que ordena ponerse a salvo de inmediato.

El seísmo paró buena parte de la actividad económica de Kyushu: el aeropuerto de Kumamoto suspendió temporalmente sus operaciones, los trenes bala dejaron de circular para inspeccionar las vías, varios tramos de autopista quedaron cerrados por grietas y puentes dañados y compañías como TSMC, Sony o Fujifilm evacuaron sus plantas, según El Mundo. Las centrales nucleares de la región siguen sin incidencias.

Lo que dice el modelo del USGS, y lo que no

El USGS mantiene para este terremoto una alerta roja por pérdidas económicas y naranja por víctimas mortales en su sistema PAGER, un modelo automático que estima daños cruzando la sacudida con la población y el tipo de construcción de la zona. No es un recuento: es una previsión estadística, no revisada por un analista, y el propio sistema recuerda que un terremoto de magnitud 6,8 en Geiyo, también en Japón, dejó dos muertos en 2001.

Lo que sí es medición es la exposición: 226.347 personas vivían en la zona donde el modelo sitúa una sacudida violenta (grado IX de la escala internacional de intensidad), otras 635.782 en grado VIII y 374.783 en grado VII. El propio USGS anota que la población de esa región vive en edificios resistentes a los terremotos, «aunque existen estructuras vulnerables».

En abril de 2016, dos terremotos en la misma prefectura dejaron cerca de 280 muertos y destruyeron parte del castillo de Kumamoto, cuya restauración no terminará hasta mediados de siglo, según El Mundo. Japón concentra alrededor del 20 % de los seísmos de magnitud 6 o superior del planeta.

Fuentes

Nota de transparencia: el balance de esta noticia está abierto y cada cifra lleva su hora de corte. Las trece víctimas mortales del titular son las que dio la primera ministra japonesa y publicaron Europa Press y El Mundo citando a NHK y a The Japan Times; los documentos oficiales japoneses disponibles al cierre de esta información consolidan tres muertos y sitúan otros ocho bajo investigación, y ninguno registra desaparecidos. Este medio no ha podido verificar de forma independiente la cifra de trece. Ni la agencia japonesa de bomberos, ni la prefectura de Kumamoto, ni la Agencia Meteorológica de Japón, ni el USGS figuran en la lista de fuentes vigiladas del medio, pero son las autoridades que miden, cuentan y responden al terremoto. Europa Press y El Mundo beben en buena parte de las mismas agencias y televisiones japonesas —Kyodo, NHK, Asahi—, de modo que no son dos verificaciones independientes.