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Argentina se despidió del Mundial a patadas: 24 faltas, roja y tangana

El subcampeón acabó la final del 19 de julio con 24 faltas, cuatro amarillas, la expulsión de Enzo Fernández y una pelea tras el pitido final que arrancó con un golpe de Nahuel Molina a Rodri. Durante la entrega de la copa, varios jugadores argentinos se colocaron de espaldas.

Renato · 24 de julio de 2026 · deportes

El once titular de Argentina posa en dos filas antes de un partido del Mundial 2026, con Messi agachado en primera fila y el portero Martínez de verde
Imagen de archivo: el once de Argentina antes de su partido contra Egipto en el Mundial, el 7 de julio de 2026. (Foto: Bryan Berlin, CC BY-SA 4.0)

Hay muchas maneras de perder una final. Argentina eligió la peor. El subcampeón del Mundial 2026 cerró su derrota por 1-0 ante España el 19 de julio con una estadística que no habla de fútbol: 24 faltas —por 19 de España—, cuatro tarjetas amarillas y la roja a Enzo Fernández en el añadido de los 90 minutos, que condenó al equipo a jugar la prórroga con diez, según el recuento de 365Scores.

El repertorio fue creciendo con la frustración. Con solo 3 remates en todo el partido —ninguno a portería— y replegada desde el descanso, la Albiceleste respondió al dominio español con entradas cada vez más duras, empujones lejos del balón y agarrones en cada córner, como describió la crónica de Cuatro.

La tangana: un golpe a Rodri y manos al cuello

Lo peor llegó con el partido ya sentenciado. Tras el pitido final, Nahuel Molina golpeó a Rodri y encendió una tangana en el centro del campo: Leandro Paredes agarró del cuello primero a Eric García y después a Gavi, y el ayudante técnico Roberto Ayala se encaró con Dani Olmo, siempre según la crónica de Cuatro. Los árbitros y los suplentes de ambos equipos tardaron varios minutos en separar los corrillos.

La imagen final tampoco ayudó al subcampeón: durante la entrega de la Copa del Mundo, varios jugadores argentinos permanecieron de espaldas al podio donde España levantaba el trofeo.

En Argentina no lo defendieron

El dato más elocuente es que ni la propia prensa argentina compró el relato de la épica: los principales medios del país reconocieron a España como «justo campeón» y centraron sus portadas en despedir a Messi, no en discutir el resultado. El adiós del capitán, con lágrimas en la ceremonia de medallas, merecía mejor marco que una pelea.