España, campeona del mundo: Ferran Torres corona la segunda estrella
La selección española ganó el Mundial 2026 al vencer 1-0 a Argentina en la final del 19 de julio en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, con un gol de Ferran Torres en el minuto 106 de la prórroga. Es su segunda Copa del Mundo, dieciséis años después de Sudáfrica.
España es campeona del mundo por segunda vez en su historia. La selección de Luis de la Fuente derrotó 1-0 a Argentina el domingo 19 de julio de 2026 en la final del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá, disputada en el MetLife Stadium de East Rutherford (Nueva Jersey). El gol llegó en el minuto 106: un tanto de Ferran Torres en la prórroga, después de 90 minutos sin goles y de dos tantos españoles anulados durante el partido, según el minuto a minuto de CNN.
No fue un campeonato prestado: fue un monólogo. España acabó la final con un 68 % de posesión, 803 pases con un 90 % de acierto y 20 remates —11 entre los tres palos—, por 3 remates de Argentina, ninguno a portería, según recogió Telemundo. El campeón sudamericano, vigente titular de la corona, se replegó tras el descanso y confió su suerte a la resistencia. Le duró 106 minutos.

El torneo de un equipo sin fisuras
Los números del campeón retratan el torneo: siete victorias, un empate, 14 goles a favor y uno solo en contra. Rodri Hernández, capitán, fue elegido mejor jugador del Mundial; el francés Kylian Mbappé se llevó la Bota de Oro como máximo goleador. Y Lamine Yamal, a sus 19 años, levantó el trofeo que Leo Messi, a los 39 y en su último Mundial, no pudo retener: la imagen que media prensa mundial leyó como un relevo generacional.

La final coronó además un ciclo: el equipo que ganó la Eurocopa de 2024 añade ahora la segunda estrella mundial a la de Sudáfrica 2010. En la semifinal, España había eliminado a la Francia de Mbappé.

Una final con espectáculo hasta en el descanso
La organización rodeó el partido de una escenografía inédita en un Mundial: el grupo surcoreano BTS actuó en el espectáculo del descanso, la primera vez que una final de la Copa del Mundo adopta el formato de intermedio al estilo de la Super Bowl.

Dieciséis años separan las dos estrellas: del gol de Iniesta en Johannesburgo al zarpazo de Ferran Torres en Nueva Jersey. En medio, una generación entera. La que ahora manda ya sabe lo que pesa la copa.