El PIB crece un 0,6% entre julio y septiembre; el empleo se frena
La economía española creció un 0,6% en el tercer trimestre de 2026 respecto al segundo y un 2,7% interanual, según el avance que el Instituto Nacional de Estadística publicó el 30 de octubre. El empleo, en cambio, aflojó: los puestos de trabajo a tiempo completo subieron un 1,6% en un año, siete décimas menos que en el trimestre anterior.
La economía española sigue creciendo, pero con menos gente nueva trabajando. Entre julio y septiembre de 2026 el producto interior bruto (PIB) —el valor de todo lo que produce el país— aumentó un 0,6% respecto al trimestre anterior, una décima menos que entre abril y junio, según el avance de la Contabilidad Nacional Trimestral que el Instituto Nacional de Estadística (INE) publicó el 30 de octubre. Las cifras están medidas en volumen, es decir, descontando la subida de precios, y corregidas de efectos estacionales y de calendario.
Frente al tercer trimestre de 2025, el PIB creció un 2,7%, una décima más que el 2,6% que el INE atribuye ahora al segundo trimestre. Es la tasa interanual más alta desde el primer trimestre de 2025 (2,9%), según la serie que acompaña a la propia nota.
Todo el empuje viene de dentro
De los 2,7 puntos de crecimiento interanual, 2,6 los aporta la demanda nacional —el consumo y la inversión de hogares, empresas y administraciones— y la demanda externa, el saldo entre lo que España vende fuera y lo que compra, tiene una contribución «casi nula», en palabras del INE. En el trimestre, la demanda nacional sumó 0,5 puntos y la externa, 0,1.
Que el sector exterior no reste ya es una novedad: en el avance de julio, el comercio con el extranjero quitaba 0,6 puntos al crecimiento interanual. Las exportaciones de bienes y servicios crecieron ahora un 3,6% interanual, dos puntos más que en el segundo trimestre, y las importaciones un 3,9%.
El consumo sostiene el dato. El gasto de los hogares subió un 0,6% en el trimestre y un 3,1% en un año, aunque cuatro décimas menos que en el periodo anterior; el de las administraciones públicas, un 0,9% trimestral y un 2,5% interanual.
La inversión es la que se queda atrás. La formación bruta de capital —el gasto en maquinaria, edificios, obra, software y existencias— apenas avanzó un 0,1% en el trimestre, y su tasa interanual cayó 2,3 puntos, hasta el 2,1%. Por el lado de la producción, la construcción fue el único gran sector que no creció respecto al trimestre anterior: su valor añadido se quedó en una variación «próxima a cero», ocho décimas por debajo del segundo trimestre. La industria sumó un 0,7% (la manufactura, un 0,4%), los servicios otro 0,7% y la agricultura, la ganadería y la pesca, un 1,5%.
Menos empleo nuevo, algo más de productividad
El dato menos lucido de la nota está en el mercado de trabajo. Los puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo —una forma de contar el empleo que suma jornadas completas, no personas— crecieron un 1,6% interanual, frente al 2,3% del trimestre anterior. Las horas efectivamente trabajadas subieron un 2,2%, seis décimas menos que el 2,8% precedente. En el trimestre, los puestos avanzaron solo un 0,2%.
La otra cara de ese frenazo es la productividad, que mide cuánto se produce por cada hora o cada puesto. Con el PIB al 2,7% y las horas al 2,2%, la productividad por hora trabajada creció un 0,4% interanual, y la productividad por puesto, un 1,1%. Es un cambio de tono respecto al verano: en el avance del segundo trimestre, el INE estimó que la productividad por hora había caído un 0,1%, porque la economía crecía a base de trabajar más horas. Ahora crece algo más de lo que aumentan las horas.
Precios y rentas
Sin descontar la inflación, el PIB a precios corrientes creció un 5,9% interanual. El deflactor del PIB —el índice que mide cuánto suben los precios de todo lo que produce el país, no solo de lo que consumen los hogares— avanzó un 3,1%, tres décimas más que en el segundo trimestre.
En el reparto de esa renta, la remuneración de los asalariados creció un 6,3% interanual: un 2,3% más de puestos de asalariados a tiempo completo y un 3,9% más de remuneración media por puesto. Los beneficios empresariales y las rentas de los autónomos —lo que la contabilidad nacional llama excedente bruto de explotación y renta mixta— subieron más deprisa, un 5,6%, 1,3 puntos más que en el trimestre anterior.
Un avance con la serie en movimiento
El INE advierte de que se trata de una estimación adelantada: la mayoría de los indicadores en que se apoya solo llegan hasta el segundo mes del trimestre, y el resto se completa con resultados adelantados y estimaciones, en línea con las recomendaciones de Eurostat, la oficina estadística de la Unión Europea. Los resultados de cada trimestre se revisan unos 90 días después de que termine.
Las revisiones ya se notan. Con esta publicación el INE actualizó los datos corregidos de estacionalidad y calendario desde el primer trimestre de 2026. Y la serie interanual que acompaña a la nota de octubre ya no coincide con la de julio: el segundo trimestre de 2026, publicado entonces con un 2,7%, figura ahora con un 2,6%, y el tercero y el cuarto de 2025 aparecen en el 2,4% y el 2,5%, cuando el avance de julio dibujaba cuatro trimestres seguidos en el 2,7%. La nota de octubre no explica cuándo ni por qué se rebajaron los datos de 2025.
Habrá más cambios: el organismo anuncia una revisión extraordinaria de las cuentas nacionales en 2027, motivada sobre todo por la incorporación de datos que la Comisión Europea exige a todos los países de la UE a la vez y por cambios de método en las fuentes.
Fuentes
- Instituto Nacional de Estadística, «Contabilidad Nacional Trimestral de España. Tercer trimestre 2026. Avance», nota de prensa, 30 de octubre de 2026 — documento primario, con anexo de tablas y nota técnica.