Huelga general en Francia: cientos de miles marchan por los salarios
Más de 250.000 personas se manifestaban a mediodía del jueves 5 de noviembre de 2026 en más de 70 ciudades francesas, según la CGT, en una huelga general por la subida del salario mínimo y la defensa de los servicios públicos, vigilada por 70.000 policías y gendarmes.
Francia volvió a llenar sus calles el jueves 5 de noviembre de 2026. A las 13:00 hora de París (12:00 UTC), la Confederación General del Trabajo (CGT), el mayor sindicato del país junto a la CFDT, contaba más de 250.000 manifestantes en más de 70 ciudades y unas 250 acciones convocadas, según Europa Press. El recuento oficial fue incluso más alto: a esa misma hora el entorno del ministro del Interior, Laurent Nuñez, contabilizaba 270.000 personas en 180 marchas solo fuera de París, que discurrían «de manera general bien», según recogió Le Monde y cita El Confidencial.
La previsión para el conjunto del día rondaba las 700.000 personas según los sindicatos —entre 40.000 y 80.000 solo en París—, y entre 500.000 y 700.000 según las autoridades. La marcha parisina, la más numerosa, salió a las 14:17 de la plaza de la República hacia la de la Nación, encabezada por las líderes de las dos grandes centrales: Marylise Léon, de la Confederación Francesa Democrática del Trabajo (CFDT), y Sophie Binet, de la CGT.
El salario mínimo, en el centro
La reivindicación que une a ambas es la subida del salario mínimo. La CGT pide un aumento muy superior a la inflación. Binet recordó que el salario mínimo francés es el que menos ha subido de Europa en la última década y celebró que, a fuerza de movilizaciones, el Gobierno haya empezado a hablar de un aumento extraordinario: «Hay que batir el hierro mientras está caliente», escribió en redes sociales, según El Confidencial.
A esa demanda se suman las de los funcionarios de educación y sanidad y, sobre todo, la de los estudiantes de instituto, que prendieron el movimiento a finales de septiembre exigiendo 10.000 millones de euros para la educación pública. Europa Press añade el respaldo de universitarios, agricultores y «chalecos amarillos» —el movimiento de protesta nacido en 2018 contra la subida de los carburantes—, con el alto coste de la vida y el acceso a la vivienda como quejas de fondo.
Aulas vacías, cifras enfrentadas
La enseñanza fue el sector más golpeado, y también el de las cifras más dispares. El Ministerio de Educación situó en el 19,14 % el seguimiento entre los maestros de infantil y primaria y en el 13,53 % en secundaria; el SNES-FSU, principal sindicato del profesorado de secundaria, lo elevó al 52 % contando psicólogos escolares y asistentes. El ministerio habló de 80 institutos bloqueados, el 2,2 % del total; la Union Syndicale Lycéenne, sindicato de alumnos de instituto, de cerca de un millar de los 3.700 existentes, al sumar los bloqueados por los estudiantes, los cerrados por la administración y los bloqueados por la policía.
En la universidad, el Ministerio de Enseñanza Superior contó 51 de 184 centros afectados, cerca del 30 %; la Unión Estudiantil respondió que lo estaba «una de cada dos universidades», con más de 50 campus bloqueados. La huelga alcanzó también a los símbolos de París: la Torre Eiffel cerró toda la jornada, el Louvre clausuró algunas salas y el Museo de Orsay adelantó su cierre a las 18:00.
70.000 agentes para no repetir el 17 de octubre
El Ejecutivo afrontó el día con una obsesión: que no se repitiera el 17 de octubre, cuando, según El Confidencial, al menos 3.000 comercios fueron saqueados en todo el país y ardieron edificios como el Ayuntamiento de Limoges. La portavoz del Gobierno, Maud Bregeon, dijo que el Ejecutivo estaba «extremadamente alerta» y que «no cabe ni por asomo volver a vivir, de manera alguna, lo vivido el 17 de octubre».
Nuñez anunció la noche del miércoles 4 de noviembre la movilización de 70.000 policías y gendarmes —la Gendarmería es el cuerpo policial francés de estatuto militar— y prometió una respuesta «extremadamente firme» ante cualquier disturbio. Según el comunicado del ministerio recogido por Europa Press, el dispositivo incluía 110 unidades móviles, drones, helicópteros, brigadas montadas, unidades caninas, 26 blindados Centaure de la Gendarmería y una quincena de vehículos anfibios. Las marchas solo se autorizaron si sus recorridos evitaban «zonas sensibles», entre ellas centros urbanos que ya sufrieron incidentes, y si los sindicatos ponían servicio de orden propio.
Aun así, a primera hora hubo manifestaciones no autorizadas en algunos puntos de París y una barricada en la céntrica calle de Rivoli, y la Prefectura de Policía informó de que en los controles de las estaciones de la región parisina había encontrado productos inflamables y equipos de protección «desviados de su uso».
Un termómetro para Lecornu
Para el Gobierno del primer ministro Sébastien Lecornu, sostenido por una débil mayoría relativa en la Asamblea Nacional y comprometido con recortar el déficit, la jornada era un termómetro: el sábado 31 de octubre, tercero consecutivo de grandes protestas, la participación había bajado. Tras el jueves, la pelota está en el tejado del Ejecutivo, que es quien decide si la subida extraordinaria del salario mínimo de la que, según Binet, ya habla pasa de anuncio a cifra.
Fuentes
- Europa Press: Más de 250.000 personas salen a la calle en Francia durante la huelga general (5 de noviembre de 2026)
- El Confidencial, Eliona Rakipaj: Cientos de miles de franceses toman la calle por los bajos salarios frente al despliegue de un fuerte dispositivo de seguridad (5 de noviembre de 2026)
- Le Monde, directo del 5 de noviembre: cifra del Ministerio del Interior