De Wever ofrece su dimisión al rey belga tras fracasar el presupuesto
El primer ministro de Bélgica, Bart De Wever, entregó el lunes 2 de noviembre la dimisión de su Gobierno al rey Felipe porque su coalición no pactó un ajuste de 10.000 millones de euros; el monarca la deja en suspenso hasta el viernes y pide «sentido de la responsabilidad».
Bart De Wever llegó a primera hora del lunes 2 de noviembre al Palacio Real de Bruselas con la dimisión de su Gobierno bajo el brazo. Se la entregó al rey Felipe horas después de que fracasara, la madrugada de ese mismo lunes, la última ronda de negociación del presupuesto, según El Confidencial. El rey no la ha aceptado ni rechazado: se reserva la decisión hasta el viernes 6, según Europa Press.
La Casa Real lo comunicó en una nota de tono inusualmente duro, que cita Europa Press. El monarca «lamenta la ausencia de un acuerdo destinado a dotar al país de un presupuesto creíble y a la altura de los desafíos actuales» y advierte de que, «en un contexto marcado por fuertes incertidumbres geopolíticas y importantes desafíos económicos, el país no puede permitirse una crisis política prolongada». Exige «sentido de responsabilidad a cada uno» y pide a todas las partes que prevalezca «el interés general y el espíritu de compromiso».
Diez mil millones que nadie quiso firmar
El choque gira en torno a un paquete de 10.000 millones de euros, repartido hasta 2029, entre recortes de gasto y subidas de impuestos. De Wever lo considera innegociable para sanear las cuentas y cumplir los límites de la Unión Europea, según El Confidencial.
No hubo forma de cuadrarlo dentro de la llamada «coalición Arizona», que reúne a cinco partidos: la Nueva Alianza Flamenca (N-VA), el partido nacionalista flamenco de De Wever; los democristianos Les Engagés (Valonia) y CD&V (Flandes); los liberales valones del Movimiento Reformador (MR), y los socialistas flamencos de Vooruit.
La grieta, según El Confidencial, separa a dos bloques. La N-VA y el MR quieren que el ajuste caiga sobre todo en recortes del gasto público, sanidad incluida. Socialistas y centristas solo lo apoyan si se suben los impuestos a las rentas más altas y al patrimonio.
Una deuda que dobla el límite europeo
Bélgica cerró el último ejercicio con un déficit —lo que el Estado gasta por encima de lo que ingresa— del 5% de su producto interior bruto (PIB), según El Confidencial: casi el doble del 3% que fijan las reglas comunitarias. Su deuda pública supera los 735.000 millones de euros, más del 110% del PIB, cuando el límite de referencia de la UE es el 60%; la cifra la dan los dos medios.
El fracaso de la negociación ya ha empujado al alza los tipos de interés de los bonos belgas —lo que el país paga por pedir prestado en los mercados—, según El Confidencial, que recuerda que De Wever llevaba tiempo advirtiendo del riesgo de una «bola de nieve de intereses».
Qué puede pasar ahora
El rey tiene tres salidas, según El Confidencial: aceptar la renuncia, lo que abocaría a elecciones anticipadas; rechazarla, o dejarla en suspenso para devolver al primer ministro a la mesa y forzar un último intento de acuerdo. Por ahora ha elegido la tercera vía, al menos hasta el viernes.
La dimisión no congela por sí sola las conversaciones, pero el reloj corre. Los partidos se habían dado un plazo oficioso que vencía el martes 3 de noviembre, porque el Parlamento debe aprobar las cuentas antes de fin de año. Si no lo hace, el Estado tendrá que funcionar con pagos mensuales provisionales, según Europa Press.
Fuentes
- Europa Press, «La dimisión del primer ministro belga queda en el aire mientras el rey inicia consultas con la coalición», 2 de noviembre de 2026. Recoge el comunicado de la Casa Real belga, que a las 10:50 UTC del 2 de noviembre aún no figuraba en la agenda de la monarquía.
- El Confidencial, «El primer ministro de Bélgica presenta su dimisión al Rey por la falta de acuerdo en los presupuestos», José Medrano, 2 de noviembre de 2026.