La Policía desaloja a 334 personas de la acampada de Sol
Cuatrocientos agentes de la Policía Nacional y la Municipal levantaron en la madrugada del martes 3 de noviembre la acampada que ocupaba la Puerta del Sol de Madrid desde el 26 de septiembre, con dos detenidos. La Delegación del Gobierno habla de «último recurso» sin violencia; la organización denuncia cargas con gas pimienta.
La Puerta del Sol amaneció el martes 3 de noviembre sin tiendas de campaña por primera vez desde finales de septiembre. Durante la madrugada, 220 agentes de la Policía Nacional y 180 de la Policía Municipal de Madrid, con bomberos y servicios sociales, desalojaron a las 334 personas que seguían en la Acampada 26S. Dos de ellas fueron detenidas por desobediencia y resistencia a la autoridad, según fuentes de la Delegación del Gobierno en Madrid citadas por Europa Press y El Confidencial.
Las dos versiones de la noche no coinciden. La organización de la acampada acusa a los antidisturbios de una intervención «violenta», con gas pimienta, que según su relato dejó varias personas heridas, informa Europa Press. La Delegación lo niega: sostiene que el desalojo transcurrió «sin disturbios ni episodios de violencia» y «bajo los principios de oportunidad, congruencia y proporcionalidad». Ninguna de las dos fuentes recoge un parte de los servicios sanitarios que permita contrastar el número de heridos.
De protesta por la vivienda a campamento de personas sin hogar
La acampada nació el 26 de septiembre para impulsar las protestas por el derecho a la vivienda, y sus primeros interlocutores con la Delegación fueron los del Sindicato de Inquilinas, según El Confidencial. Durante más de un mes la Delegación la consideró amparada por el derecho fundamental de reunión, al existir —dice su comunicado— «una finalidad reivindicativa común» dirigida a los poderes públicos.
Ese amparo, sostiene ahora la institución, «no es ilimitado». Su argumento para el desalojo tiene tres patas: las principales organizaciones se habían ido; buena parte de quienes dormían allí eran ya «personas sin hogar» y otros «colectivos vulnerables»; y la Jefatura Superior de Policía de Madrid le había comunicado «diversos hechos presuntamente delictivos e incidentes» dentro de la acampada o en su entorno, algunos con afectados entre los propios acampados, los transeúntes y los agentes. Todo ello, concluye, generó «un peligro concreto para personas y bienes». El comunicado no detalla cuáles fueron esos hechos ni cuántos.
Dos cartas y un cambio de delegado
La Delegación presenta el desalojo como el final de un «proceso de actuación gradual», no como una decisión repentina. El 26 de octubre, el entonces delegado, Francisco Martín, escribió a los acampados que ya había pasado un tiempo «razonable» para hacer llegar sus reivindicaciones y planteó el fin de la protesta. Sin respuesta, el 29 de octubre —ya con Pilar Trinidad al frente de la Delegación— un segundo escrito exigió «el desmantelamiento de la acampada a la mayor brevedad».
Al día siguiente, el 30 de octubre, los interlocutores de la acampada comunicaron que disolvían todas sus comisiones organizativas y daban por terminada la reivindicación inicial. Un grupo que la Delegación califica de «residual» se negó a marcharse. La delegada emitió entonces un oficio para «restablecer la normalidad», con la advertencia, según el propio texto, de actuar con proporcionalidad y «especial atención a las personas vulnerables». Las fuentes consultadas no informan de adónde fueron trasladadas las personas sin hogar desalojadas ni de qué alternativa les ofrecieron los servicios sociales presentes en el dispositivo.
Fuentes
- Europa Press, «Dos detenidos y 334 personas desalojadas de la acampada de Sol tras “perder” la protesta su reivindicación inicial», 3 de noviembre de 2026, con el comunicado de la Delegación del Gobierno en Madrid y la versión de la organización de la acampada.
- El Confidencial, «La Policía desaloja la acampada de la Puerta del Sol donde pretendían seguir los sintecho», 3 de noviembre de 2026, con extractos del mismo comunicado.