Roban cuatro cuadros del museo Renoir de Cagnes-sur-Mer y abandonan dos
Dos hombres entraron de madrugada el martes 8 de septiembre de 2026 en la casa-museo de Pierre-Auguste Renoir en Cagnes-sur-Mer (Costa Azul francesa) y se llevaron cuatro cuadros valorados en nueve millones de euros; dejaron dos en el jardín al llegar la policía y siguen sin aparecer los otros dos, cedidos por el Museo de Orsay. Es el quinto robo en una institución artística francesa en un año.
El agujero estaba en la valla del jardín. Por ahí entraron, poco antes de las seis de la mañana del martes 8 de septiembre de 2026, los dos hombres que se llevaron cuatro cuadros de la casa donde Pierre-Auguste Renoir pasó los últimos doce años de su vida, en Cagnes-sur-Mer, en la Costa Azul francesa. Así lo contó el ayuntamiento de la localidad a la agencia France Presse (AFP), según La Vanguardia.
La cronología la puso el propio alcalde, Bryan Masson, en un mensaje en redes sociales que recogió Europa Press: «Esta mañana, dos individuos entraron en el museo Renoir y robaron cuatro obras de arte. La alarma del museo se activó a las 5.48 horas. A las 5.53 horas, es decir, cinco minutos después, nuestra Policía Municipal ya estaba en el lugar» (hora local francesa; las 3.48 y las 3.53 UTC). Los cinco minutos no bastaron: los ladrones huyeron, aunque las cámaras de videovigilancia municipales los captaron.
Cuántos cuadros soltaron por el camino cambió a lo largo del día. El primer mensaje del alcalde hablaba de uno abandonado durante la fuga; horas después, el ayuntamiento precisó a AFP que fueron dos, dejados en los jardines cuando la policía, avisada por las alarmas, llegó y salió detrás de ellos. Las dos obras que siguen sin aparecer son, según el consistorio, Madame Colonna Romano y Jeune femme au puits (Joven junto al pozo), ambas propiedad del Museo de Orsay de París y cedidas en depósito al museo de Cagnes-sur-Mer. El conjunto de los cuatro cuadros está valorado en nueve millones de euros, cifra que dan tanto El Mundo como La Vanguardia sin detallar quién la ha calculado. «Es de Renoir, no tiene precio, no se puede vender así», dijo Masson a los periodistas ante el museo.
La investigación está en manos de la Subdirección de Lucha contra la Criminalidad Organizada y Delincuencia Especializada (DCOS) —la unidad de la policía judicial francesa que persigue este tipo de delitos—, informa El Mundo. Masson, del partido Agrupación Nacional, calificó el robo de «particularmente grave» y sostuvo que «atacar al Museo Renoir es atacar a una parte de nuestra historia y del patrimonio de Cagnes-sur-Mer». Reclamó un plan de seguridad para los museos y prometió poner «todos los medios necesarios» para proteger las piezas.
El museo es la propia casa del pintor: la villa Les Collettes, donde Renoir vivió entre 1907 y 1919 y donde murió, a los 78 años, de una neumonía. La ciudad la compró en 1960 y la convirtió en museo; una reforma a fondo permitió reabrirla en 2013. Guarda unas 40 esculturas, muebles, objetos personales y archivos del artista, y en torno a una docena de óleos originales: El Mundo cuenta «una decena»; AFP, trece; Europa Press, catorce. El centro había reforzado su seguridad en el último año, y a eso atribuye El Mundo que la alarma saltara a tiempo aunque el robo no se evitara.
Cinco robos en un año
Es el quinto asalto a una institución artística francesa en poco más de doce meses, según El Mundo. El 4 de septiembre de 2025 desaparecieron dos platos y una vasija de porcelana valorados en 9,5 millones de euros del museo Adrien Dubouché de Limoges. Trece días más tarde, el 17, el Museo Nacional de Historia Natural de París perdió unos seis kilos de pepitas de oro de sus colecciones de los siglos XVIII y XIX. En octubre de 2025, cuatro ladrones entraron en el Louvre con un montacargas y se llevaron en siete minutos joyas de la Corona francesa valoradas en 88 millones de euros —de la tiara de Eugenia de Montijo al collar de esmeraldas de María Luisa de Austria—: hubo detenidos a los pocos días, pero las piezas siguen sin recuperarse. Y el 5 de julio de este año se sustrajeron veinte joyas valoradas en cuatro millones de euros del museo René Lalique, cerca de Estrasburgo.
Tras ese último robo, el Gobierno francés anunció un paquete de 33 medidas de seguridad para los museos, entre ellas retirar temporalmente de las vitrinas las piezas de más valor. El asalto al museo Renoir llega apenas dos meses después de aquel anuncio. Europol, la agencia policial de la Unión Europea, advirtió el mes pasado de que las bandas especializadas están siendo sustituidas por grupos oportunistas improvisados, reclutados a través de las redes sociales.
El patrón no es solo francés: el 27 de agosto de 2026, unos ladrones se llevaron el Tesoro de Villena del museo municipal de esa localidad alicantina en un asalto de cuatro minutos.
Fuentes: Europa Press, El Mundo y La Vanguardia.