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OpenAI descarta salir a bolsa en 2026 por los riesgos de la IA

Sam Altman, consejero delegado de OpenAI, dijo en una entrevista con la revista Fortune publicada el sábado 12 de septiembre de 2026 que estrenarse en bolsa ahora sería «un momento poco aconsejable» por los riesgos de seguridad de la inteligencia artificial, y que la operación no llegará antes de 2027. La empresa había registrado en junio, de forma confidencial, el papeleo del debut ante el supervisor bursátil estadounidense.

Renato Davila · 13 de septiembre de 2026 · tecnologia

Retrato de Sam Altman, con jersey azul y micrófono de diadema, mirando hacia un lado mientras habla ante un panel con logotipos de TechCrunch Disrupt.
Imagen de archivo: Sam Altman, consejero delegado de OpenAI, en la conferencia TechCrunch Disrupt de San Francisco del 3 de octubre de 2019. (Foto: TechCrunch (Max Morse), CC BY 2.0 (Wikimedia Commons))

La colocación bursátil más esperada del sector tecnológico tendrá que aguardar, y el motivo que da su protagonista no es el mercado: es el producto. Sam Altman, consejero delegado de OpenAI, ha confirmado que la creadora de ChatGPT no saldrá a bolsa este año por los riesgos de seguridad de sus propios modelos de inteligencia artificial. «Creo que, con todo lo que está pasando con la seguridad, ahora mismo sería un momento poco aconsejable para salir a bolsa, y no sentimos presión en eso», dijo en una entrevista exclusiva con la revista Fortune realizada el viernes 11 de septiembre de 2026 y publicada al día siguiente. (Las citas de esta noticia están traducidas del inglés.)

Preguntado por si 2026 quedaba descartado en favor de 2027, Altman respondió: «Yo diría que 2026 no. Sí, tenemos mucho que hacer, como estar a la altura de este momento en lo que va a hacer falta para la seguridad y la alineación» —el ajuste de los modelos a las intenciones e intereses humanos— «y en cómo la industria y los gobiernos pueden trabajar juntos». La directora editorial de Fortune, Alyson Shontell, que firmó la entrevista tras una hora de conversación en San Francisco, escribió que el estreno «no tendrá lugar hasta 2027». Altman añadió que la empresa saldrá a bolsa cuando el negocio esté listo y cuando lo esté la compañía «en lo relativo a cómo es el momento que vive la sociedad con esta tecnología».

Un debut ya registrado, sin fecha

El aplazamiento no es retórico: OpenAI ya había dado el paso formal. El lunes 8 de junio de 2026 anunció que había presentado ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés) el papeleo preliminar de su salida a bolsa de forma confidencial, un trámite que permite preparar el estreno sin publicar todavía las cuentas. «Esperamos que se filtre, así que lo anunciamos», dijo entonces la compañía en un comunicado recogido por Associated Press en Fortune: «No hemos decidido aún el calendario; puede que tarde, porque hay cosas que queremos hacer y que probablemente son más fáciles como empresa privada». OpenAI, nacida en 2015 como organización sin ánimo de lucro, estaba valorada entonces en 852.000 millones de dólares, según esa misma información. Bloomberg recordó el sábado que la empresa nunca llegó a fijar la fecha, en una crónica difundida por Yahoo Finance.

Su rival Anthropic comunicó el 1 de junio que también se encamina a cotizar, y la empresa de cohetes de Elon Musk, SpaceX, ya había abierto la marcha: su colocación levantó 85.000 millones de dólares y su valoración llegó a 1,8 billones antes de desinflarse, según el relato de Fortune.

Una semana de advertencias dentro de la propia industria

Altman habla tras cuatro días de sacudidas internas. El 9 de septiembre de 2026, el investigador Jacob Coxon anunció su salida de Anthropic y acusó a esa empresa y a OpenAI, donde también trabajó, de «apostar con nuestras vidas». El sábado 12, el consejero delegado de Anthropic, Dario Amodei, publicó un ensayo en el que pide a la industria «bajar el ritmo» de mejora de los modelos y abre sus oficinas a evaluadores externos permanentes; Altman respondió ese mismo día que OpenAI hará lo mismo. A Fortune le apuntó algo más: que las grandes empresas de IA podrían estar cerca de anunciar un pacto para frenar conjuntamente el desarrollo.

Sobre su propia casa, Altman dijo a la revista que OpenAI ha discutido pausas al llegar a nuevos niveles de capacidad, para dar tiempo a la seguridad y la alineación, y que está dispuesto a plantarse ante sus inversores si hace falta parar. Europa Press, que dio la noticia en español el 13 de septiembre, va algo más lejos en su resumen de la entrevista y escribe que la compañía «ha estado ralentizando algunos procesos de entrenamiento»; también atribuye a Altman calificar de «inaceptable» cualquier escenario con un 10% de probabilidad de catástrofe por falta de control sobre los sistemas de IA, y esta frase: «Todos tenemos una enorme responsabilidad y no podemos permitir que los egos, los incentivos económicos ni otros factores se interpongan en el camino».

Esa cifra del 10% no sale de la nada. En el sector se maneja desde hace años la llamada «p(doom)» —la probabilidad estimada de que la IA acabe en catástrofe—: Fortune sitúa la de Elon Musk entre el 10% y el 20% y la de Amodei entre el 10% y el 25%. El responsable de alineamiento de Anthropic, Evan Hubinger, la puso por encima del 10% para la próxima década al respaldar la advertencia de Coxon.

Queda por ver qué pesa más en la decisión. Altman enmarca el retraso en la seguridad, pero el propio relato de Fortune recuerda otros factores: en junio, The New York Times informó de que OpenAI se inclinaba por retrasar a 2027 una salida que podría valorarla en un billón de dólares, con el mal estreno de SpaceX como aviso, y los mercados siguen agitados por la reescalada de la guerra con Irán, que ha vuelto a disparar el precio del petróleo. OpenAI no ha publicado todavía cuánto ingresa ni cuándo espera ganar dinero.

Fuentes

La decisión es un acto de la propia empresa contado por su consejero delegado, y como tal se atribuye. Sus valoraciones sobre los riesgos de la inteligencia artificial son de parte y se publican como declaraciones, no como hechos comprobados. De las fuentes vigiladas por esta redacción solo Europa Press cubrió el anuncio; la verificación se ha hecho contra el original de Fortune y contra la crónica de Bloomberg, que no figuran en fuentes.yaml.