Dimite el ministro de Defensa estonio por 70 millones en munición no entregada
Hanno Pevkur dejó el cargo el jueves 3 de septiembre de 2026 después de que Estonia pagara por adelantado 70 millones de euros a una empresa india que no ha entregado ni un solo proyectil de los destinados al Ejército ucraniano.
El ministro de Defensa de Estonia, Hanno Pevkur, presentó su dimisión el jueves 3 de septiembre de 2026 por un contrato de munición para Ucrania que terminó en los tribunales sin que llegara un solo proyectil. Estonia pagó por adelantado 70 millones de euros a una empresa india que no tenía experiencia previa en la venta de munición y que, según Europa Press, no ha suministrado nada: ni Estonia ni Ucrania han recibido de momento el material y la disputa está judicializada.
Pevkur alegó que no estaba al corriente de los problemas del acuerdo, pero se declaró dispuesto a «asumir su responsabilidad y las consecuencias devenidas» de las «deficiencias existentes en la gestión financiera del sector de defensa». «El primer ministro tendrá que buscar un nuevo ministro de Defensa», anunció. Reivindicó a la vez su gestión: «Hago esto con el firme convencimiento de que he tomado las decisiones correctas para reforzar la defensa nacional. Estonia está mejor protegida ahora que antes».
La salida no llegó de golpe. La presión sobre el ministro venía creciendo desde que la Oficina Nacional de Auditoría de Estonia —el órgano fiscalizador de las cuentas públicas, equivalente al Tribunal de Cuentas español— detectara numerosas irregularidades en instituciones dependientes del Ministerio de Defensa. Según los auditores, esas deficiencias elevaban el riesgo de malversación de fondos y activos del Estado. Problemas similares ya se habían detectado un año antes.
Quien confirmó la dimisión en redes sociales fue el primer ministro, Kristen Michal, del mismo partido que Pevkur: el Partido Reforma, la formación que encabeza el Gobierno estonio. Michal deberá buscar ahora sustituto al frente de la cartera.
Un ministerio en primera línea
El cargo que queda vacante no es menor. Estonia es un país báltico fronterizo con Rusia y miembro de la OTAN y de la Unión Europea, y su Ministerio de Defensa no solo compra para sí: el contrato fallido buscaba proyectiles para las Fuerzas Armadas de Ucrania. Esa demanda de munición mueve hoy miles de millones en Europa —la Comisión Europea aprobó el 24 de agosto 6.100 millones de euros en contratos de armamento para Kiev, munición incluida— y en ella ha entrado al menos un proveedor sin historial en el ramo: el que dejó a Estonia con el pago hecho y el almacén vacío.
La dimisión llega dos días después de que varios drones entraran brevemente en el espacio aéreo estonio y obligaran a activar la alerta y despegar cazas aliados desde la base de Ämari. Estonia carece de aviación de combate propia: su cielo lo cubren por turnos socios de la OTAN.
Fuente única. Esta información se sostiene sobre un solo teletipo de Europa Press (fuente de confianza alta). Actualidad Libre no ha podido contrastarla con una segunda fuente independiente en el momento de publicar. No consta hasta ahora acusación formal alguna contra Pevkur: el ministro dimite invocando responsabilidad política, no penal, y el litigio conocido es el que enfrenta al Estado estonio con la empresa proveedora.