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Las tormentas dejan 174 incidentes en Cataluña y cortan siete líneas de Rodalies

El 112 catalán recibió 399 llamadas y abrió 174 expedientes hasta las 22:00 del jueves 6 de agosto de 2026 por el temporal de lluvia y granizo, con 190 avisos a los Bombers de la Generalitat. Protecció Civil puso en prealerta el plan ferroviario Ferrocat y elevó a siete las líneas de Rodalies cortadas, según La Vanguardia.

Renato · 6 de agosto de 2026 · sociedad

Fachada rehabilitada de la estación de tren de Vic, un edificio alargado de dos plantas con un frontón central con reloj, bajo un cielo azul despejado; junto a la puerta se leen los carteles de Rodalies y de la línea R3.
Imagen de archivo: la estación de Vic (Osona) en diciembre de 2021. La R3, que pasa por aquí, quedó cortada entre Vic y Ripoll el 6 de agosto de 2026 por la caída de árboles sobre la vía. La fotografía no corresponde a ese episodio. (Foto: Arnaucc, CC BY-SA 4.0 (Wikimedia Commons))

Las tormentas que descargaron sobre buena parte de Cataluña el jueves 6 de agosto de 2026 dejaron un rastro de calles anegadas, árboles caídos y trenes parados que se prolongó hasta la noche. El teléfono de emergencias 112 recibió 399 llamadas hasta las 22:00 —las 20:00 UTC— que se tradujeron en 174 expedientes, y los Bombers de la Generalitat contabilizaron 190 avisos por el temporal, según el mensaje del cuerpo en la red social X recogido por Europa Press. La mayoría de esos avisos se concentró entre las 18:00 y las 20:00 y tuvo que ver con inundaciones de bajos y calles y con la caída de árboles.

El 112 recibió más avisos del Vallès Oriental (124), el Bages (49) y la Selva (37), siempre según Europa Press. Conviene sujetar esas cifras a su base: La Vanguardia publica el mismo reparto en porcentajes —35,13 %, 13,88 % y 10,48 %—, y esos porcentajes solo cuadran sobre un total de 353 avisos, ni las 399 llamadas ni los 174 expedientes (el cálculo es de esta redacción). Ninguna de las dos fuentes explica ese tercer total.

Siete líneas de Rodalies cortadas y el plan Ferrocat en prealerta

El agua se llevó por delante la movilidad. Rodalies de Catalunya interrumpió primero la R3 entre Vic (Barcelona) y Ripoll (Girona) por la caída de árboles sobre la infraestructura, con transporte alternativo por carretera, según informó Adif en X y recogió Europa Press. A la vez, Protecció Civil puso en prealerta el plan Ferrocat, el dispositivo de emergencias previsto para incidentes en el transporte de viajeros por ferrocarril en Cataluña.

El recuento fue creciendo. La Vanguardia elevó a siete las líneas cortadas según Protecció Civil: la R1, la R2 Nord, la R11 —entre Maçanet y Girona, con autobuses hasta Figueres y plazas en trenes Avant para los viajeros entre Girona y Barcelona—, la RG1 entre Caldes de Malavella y Girona, la R13 y la R14 entre Calaf y Manresa, y la R3. La RL4, en ese mismo tramo entre Calaf y Manresa, quedó cortada porque una riera —un cauce que solo lleva agua cuando llueve— impedía circular; el transporte alternativo por carretera tampoco lo tenía fácil, con esas mismas vías afectadas por el agua.

Granizo de cuatro centímetros y carreteras cortadas

Fuera de la red ferroviaria, el Servei Català de Trànsit cortó la N-145, que une Andorra con la Seu d’Urgell, a tres kilómetros de la frontera por un desprendimiento de piedras y barro, y un carril de la C-63 en Brunyola y de la C-25 en Rajadell por balsas de agua, informó La Vanguardia. Los registros de lluvia más altos del episodio, según el Servei Meteorològic de Catalunya (Meteocat), se dieron en Isòvol (Cerdanya), con 71 litros por metro cuadrado; en Fals (Bages), 62; y en Sant Salvador de Guardiola, 58 hasta las 19:30.

El granizo dejó imágenes de calles blancas —en Sant Joan les Fonts (Garrotxa), con una capa de bolas de más de cuatro centímetros de diámetro— y la expectativa de daños importantes en el campo. El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, pidió en X «máxima precaución» en los desplazamientos y recordó las indicaciones básicas: no acercarse a ríos, rieras ni barrancos y no aparcar en puntos inundables.

Un episodio anunciado con un día de antelación

La tormenta no llegó por sorpresa. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) había subido el 5 de agosto de amarillo a naranja seis avisos de lluvias y tormentas para la tarde del jueves en tres zonas —Prepirineo de Barcelona, Depresión central de Barcelona y Depresión central de Lleida—, con umbral de 40 litros por metro cuadrado en una hora y advertencia de granizo grande, y mantenía en amarillo el Prelitoral de Barcelona, el Pirineo de Lleida y las zonas de Girona. Protecció Civil ya tenía activado desde el día anterior el plan Inuncat, el de emergencias por inundaciones.

El episodio acabó siendo más extenso que el mapa de avisos naranjas: descargó por la mañana en el Pirineo, el Ripollès, Andorra y la Cerdanya, y por la tarde alcanzó el prelitoral central y Barcelona. Por la noche, según Meteocat, las tormentas se desplazaban al tercio sur, con aviso por «tiempo violento» en el Alt Camp, la Conca de Barberà, les Garrigues, el Pla d’Urgell, el Segrià y l’Urgell. El jefe del área de predicción del servicio catalán, Santi Segalà, situaba el final del episodio en torno a la medianoche.

Ni Europa Press ni La Vanguardia informaron de heridos en las horas que cubren sus despachos.

Fuentes