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El déficit británico sube a 1.800 millones en julio y supera la previsión

El sector público del Reino Unido tomó prestados 1.800 millones de libras (unos 2.100 millones de euros) en julio de 2026, 2.300 millones más de lo que preveía la Oficina de Responsabilidad Presupuestaria, que esperaba superávit. La Oficina Nacional de Estadística publicó el dato el 21 de agosto, a dos meses del primer presupuesto del Gobierno de Andy Burnham.

Renato · 21 de agosto de 2026 · economia

Fachada de piedra clara del edificio del Tesoro británico en Whitehall, Londres, con sus torreones y columnas recortados contra un cielo azul.
Imagen de archivo: sede del Tesoro británico (HM Treasury) en Whitehall, Londres, el departamento que dirige John Healey y que prepara el presupuesto del 28 de octubre. (Foto: Tilman2007, CC BY-SA 4.0 (Wikimedia Commons))

El desajuste no está tanto en la cifra como en la distancia con lo que el Gobierno británico tenía apuntado. La Oficina de Responsabilidad Presupuestaria (OBR, el organismo independiente que elabora las previsiones fiscales oficiales del Reino Unido) esperaba para julio de 2026 un superávit de 500 millones de libras. Lo que hubo fue un déficit de 1.800 millones: 2.300 millones de diferencia. Así lo recoge el boletín de finanzas públicas que la Oficina Nacional de Estadística británica (ONS) publicó el 21 de agosto de 2026.

El déficit público —la diferencia entre lo que el sector público ingresa y lo que gasta, incluida la inversión— fue 700 millones de libras mayor que el de julio de 2025. En porcentaje suena a mucho, un 68,7%, pero la base es minúscula: se trata de pasar de 1.100 a 1.800 millones en un país que gasta más de 100.000 millones al mes. De hecho, según la propia ONS, es el decimosexto julio con menos déficit de toda la serie, que arranca en 1993 y no está corregida por inflación.

Julio es el mes bueno, y aun así no llegó

Julio es tradicionalmente uno de los meses más benignos para las arcas británicas porque en él se cobra la autoliquidación del impuesto sobre la renta (el pago que hacen autónomos, rentas altas y quien no tributa por nómina). Esa recaudación alcanzó los 17.100 millones de libras, 1.700 más que un año antes y la cifra más alta en un mes de julio desde que hay registros mensuales, en 1999. Aun así se quedó 400 millones por debajo de lo que esperaba la OBR. La ONS advierte además de que conviene mirar julio y agosto juntos, porque los pagos que se retrasan aparecen en el mes siguiente.

El problema estuvo en el gasto. Los ingresos corrientes de la Administración central subieron un 4,6% interanual, hasta 104.300 millones de libras; el gasto total lo hizo un 5,4%, hasta 110.700 millones. Dentro de ese gasto, los intereses de la deuda pasaron de 7.000 a 7.700 millones (un 9,6% más, empujados por la vinculación de parte de la deuda británica al índice de precios al por menor) y las prestaciones sociales netas, de 27.500 a 29.500 millones (un 7,2%). La recaudación por IVA creció un 6%, hasta 18.500 millones, pese a que desde el 25 de julio y hasta el 1 de septiembre está en vigor una rebaja temporal del IVA del 20% al 5% en actividades familiares y menús infantiles, que el Gobierno cifra en unos 300 millones de libras.

El boletín llega, además, con una enmienda a la casa: la ONS corrigió en esta misma entrega un error de procesamiento de la Agencia Tributaria británica (HMRC) que había sobrestimado la recaudación de IVA de marzo, abril y mayo de 2026 en unos 235 millones de libras cada mes —el 1,3% del total—, de modo que el déficit de esos meses estaba infravalorado en una magnitud parecida.

El año va mejor que el anterior, pero peor que el plan

En lo que va de ejercicio fiscal británico —que empieza en abril—, el déficit acumulado hasta julio suma 56.700 millones de libras (unos 66.000 millones de euros, según la conversión de Europa Press). Son 6.000 millones menos que en el mismo periodo del año pasado, un 9,6% de caída, y equivalen al 1,8% del producto interior bruto, tres décimas menos que hace un año. Pero también son 2.300 millones más de lo que preveía la OBR en su informe de marzo de 2026, que es la vara de medir con la que se compara cada mes.

La deuda pública neta se quedó rozando el listón de los tres billones: 2,98 billones de libras (unos 3,4 billones de euros) al cierre de julio, 95.900 millones de libras más que doce meses antes. Medida contra el tamaño de la economía, en cambio, bajó ocho décimas, hasta el 94,1% del PIB, un nivel que la ONS describe como no visto desde principios de los años sesenta.

Los primeros números de Healey

El dato es el primero que le toca defender al nuevo Tesoro británico. John Healey fue nombrado canciller del Exchequer —el ministro de Finanzas— el 20 de julio de 2026, el mismo día en que Andy Burnham llegó a Downing Street; Healey venía de dirigir Defensa desde julio de 2024. El 31 de julio confirmó por vídeo que su primer presupuesto se presentará el miércoles 28 de octubre, y lo anunció como un presupuesto «construido sobre la disciplina fiscal» que cumplirá las reglas fiscales del Gobierno.

Sobre los datos de julio, Healey afirmó que el Reino Unido está «reduciendo el déficit más rápido que cualquier otra economía del G7», según recogió Europa Press. Es una comparación internacional que el boletín de la ONS no contiene y que esta pieza no ha podido verificar de forma independiente: queda como afirmación del ministro. Lo que sí dicen los datos es que el déficit acumulado del ejercicio cae un 9,6% interanual y, a la vez, va 2.300 millones por encima del plan oficial.

Ese margen importa porque una de las reglas que Healey dice que va a cumplir es cerrar el llamado presupuesto corriente —el gasto del día a día, excluida la inversión— en superávit en el ejercicio que termina en marzo de 2030. De momento el presupuesto corriente acumula un déficit de 37.500 millones de libras en lo que va de año, 6.900 millones menos que hace doce meses, aunque 200 millones por encima de la previsión. La OBR publicará sus nuevas proyecciones el mismo día del presupuesto.

Fuentes