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Muere en La Haya Ratko Mladic, condenado por el genocidio de Srebrenica

El excomandante serbobosnio, de 84 años, murió el 27 de agosto de 2026 hospitalizado en La Haya, donde cumplía cadena perpetua por genocidio, crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad. El Mecanismo Residual de la ONU, heredero del tribunal para la antigua Yugoslavia, confirmó el fallecimiento y ordenó una investigación sobre sus circunstancias.

Renato Davila · 27 de agosto de 2026 · internacional

Ratko Mladic, anciano de pelo blanco y traje oscuro con corbata roja, sentado en el banquillo de una sala del tribunal de La Haya entre un abogado con toga y un agente uniformado
Imagen de archivo: Ratko Mladic escucha la sentencia que le condenó a cadena perpetua, el 22 de noviembre de 2017, en la sede del Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia en La Haya. (Foto: TPIY / Naciones Unidas, CC BY 2.0)

Ratko Mladic murió el jueves 27 de agosto de 2026, a los 84 años, hospitalizado en La Haya (Países Bajos). Cumplía cadena perpetua por el genocidio de Srebrenica y por los crímenes de guerra y de lesa humanidad que ordenó como comandante del Estado Mayor del Ejército de la República Srpska durante la guerra de Bosnia (1992-1995). Lo confirmó el propio tribunal que lo custodiaba en un comunicado oficial: «El señor Ratko Mladic falleció hoy mientras estaba hospitalizado en La Haya, Países Bajos».

Ese tribunal ya no es el que lo juzgó. El Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia (TPIY) cerró el 31 de diciembre de 2017 y sus asuntos pendientes —apelaciones, custodia de condenados, archivo— pasaron al Mecanismo Residual Internacional de los Tribunales Penales, un organismo de Naciones Unidas creado para rematar el trabajo de los tribunales para Yugoslavia y Ruanda. Su presidenta, la jueza uruguaya Graciela Gatti Santana, ha ordenado «una investigación exhaustiva» sobre las circunstancias del fallecimiento y ha designado al juez escocés Iain Bonomy para dirigirla, según el mismo comunicado. Las autoridades neerlandesas han abierto en paralelo los procedimientos que exige su legislación cuando muere un detenido.

Mladic llevaba años enfermo: había sufrido varios derrames cerebrales en prisión. Sus familiares, y también el presidente serbio, Aleksandar Vucic, habían pedido al tribunal que se le permitiera recibir tratamiento en un hospital militar de Serbia por razones humanitarias, según Europa Press. La primera confirmación llegó desde Belgrado: la secretaria de Estado del Ministerio de Derechos Humanos y de las Minorías de Serbia, Lidija Pavicevic, dio por muerto al excomandante tras hablar con su hijo, Darko Mladic, según recogió la agencia serbia Tanjug. La Vanguardia situó también la muerte en el centro de detención de Naciones Unidas en La Haya, citando a la televisión belgradense Informer TV.

El Mecanismo añade un detalle que resume su final: cuando murió, Mladic «estaba a la espera de ser trasladado a un Estado para cumplir el resto de su condena». Nunca llegó a la cárcel definitiva.

Un genocidio y un asedio de tres años

El 22 de noviembre de 2017, una sala de primera instancia del TPIY declaró a Mladic culpable de diez de los once cargos que se le imputaban y lo condenó a cadena perpetua. La sala de apelaciones del Mecanismo confirmó la sentencia el 8 de junio de 2021, que quedó firme.

El tribunal articuló la condena mediante la figura de la «empresa criminal conjunta» —un modo de atribuir responsabilidad penal a quien participa en un plan común con otros—, dividida en cuatro tramos: el genocidio de Srebrenica, la campaña de asesinatos y expulsiones de bosniacos y bosniocroatas, el asedio de Sarajevo y el secuestro de cascos azules de la ONU. En julio de 1995, sus tropas ejecutaron en Srebrenica —una «zona segura» declarada por Naciones Unidas— a más de 8.000 hombres y niños bosnios musulmanes, según las cifras que recogen Europa Press y La Vanguardia: la mayor atrocidad cometida en Europa desde la Segunda Guerra Mundial. Sobre Sarajevo, la sentencia consideró probado que ordenó bombardeos y disparos de francotirador contra objetivos de escaso o nulo valor militar para mantener a la población en «un estado de constante angustia». Los cascos azules retenidos fueron encadenados a depósitos de munición y puentes para frenar los bombardeos de la OTAN.

El tribunal lo absolvió, en cambio, de un segundo cargo de genocidio referido a matanzas cometidas en seis municipios bosnios en 1992: no vio probada la intención de destruir a la comunidad bosniaca en su conjunto, sino limpieza étnica.

Mladic fue detenido el 26 de mayo de 2011 en Lazarevo, una aldea del norte de Serbia, y entregado al TPIY cinco días después. Llevaba casi 16 años huido: el tribunal había dictado su orden de arresto en julio de 1995, el mismo mes de Srebrenica.

Fuentes