La mancha blanca del Mar Menor deja 6,7 km² de fondo sin vegetación
Un estudio del Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC) y la Universidad de Murcia, publicado en julio de 2026 en la revista Marine Pollution Bulletin, documenta que la mancha que enturbia la laguna desde el otoño de 2022 cubre ya el 9 % de su superficie. En su núcleo, las especies de peces han caído de 21 a solo tres.
Lo que se ve desde la orilla es una mancha lechosa en el suroeste del Mar Menor, la mayor laguna hipersalina de Europa. Lo que hay debajo, cuatro años después de que apareciera, es un fondo marino sin plantas y casi sin peces. Un equipo del Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC) y de la Universidad de Murcia ha medido por primera vez ese daño: la mancha cubre 12,3 kilómetros cuadrados —el 9 % de la laguna, que ocupa unos 136— e incluye un núcleo de 6,7 kilómetros cuadrados de fondo completamente desprovisto de vegetación. El trabajo se publicó en julio de 2026 en la revista Marine Pollution Bulletin con el título «Paint it black: Chronic whiting event degrades bottom communities in a Mediterranean coastal lagoon» y el IEO-CSIC lo difundió el 30 de julio.
Qué es una mancha blanca
El fenómeno se llama en la literatura científica whiting —blanqueo— y no consiste en un vertido ni en un arrastre de material: el agua se alcaliniza, le sube el pH y precipitan microcristales de calcita, un mineral de carbonato cálcico que queda en suspensión y da al agua ese color de leche aguada. Se ha observado en las Bahamas, en el golfo Arábigo o en el suroeste de Florida, y suele considerarse un episodio menor porque dura días o semanas.
El del Mar Menor no. Según el estudio, se detectó por primera vez en el otoño de 2022 y desde entonces ha permanecido activo y estable en el mismo lugar. Esa persistencia es lo que convierte una anomalía de color en un problema ecológico: la turbidez en la zona afectada llega a ser nueve veces superior a la normal y, durante el periodo analizado, solo alcanzó el fondo el 3,9 % de la luz solar, frente al 18,3 % de las zonas sanas de la laguna. Las praderas submarinas, que necesitan esa luz para vivir, quedaron además sepultadas bajo una lluvia continua de calcita.
«La magnitud de la pérdida de pradera es especialmente preocupante. La mancha blanca no se limita a cambiar el color del agua: reduce drásticamente la luz que llega al fondo y deposita de forma continua partículas de calcita sobre las plantas», explica en la nota del IEO-CSIC Víctor Orenes-Salazar, investigador del Centro Oceanográfico de Murcia y autor principal del trabajo.
De 21 especies de peces a tres
Las praderas no son decorado: son refugio, comedero y guardería de la fauna de la laguna. Para medir el efecto en cadena, la Universidad de Murcia analizó durante un año más de 4.000 peces en tres tipos de zona. En las áreas de control, sin mancha, contabilizó 21 especies; en el borde del área afectada, diez; en el núcleo, tres. Las especies ligadas a la vegetación, como la aguja de río o el tordo, prácticamente han desaparecido de ese punto y han cedido el sitio a especies generalistas como el gobio negro.
«La mancha blanca no está actuando sobre un ecosistema intacto, llega tras décadas de cambios y pérdida de hábitats profundos. Nuestros resultados sugieren que este fenómeno está simplificando aún más unas comunidades que ya habían sufrido importantes transformaciones», advierte Adrián Guerrero-Gómez, investigador del Departamento de Zoología de la Universidad de Murcia y coautor del estudio.
Bucear ahí dentro, contó Orenes-Salazar a El País, es «muy desagradable»: «Yo buceo en profundidad hasta 45 metros y no lo paso tan mal como cuando me meto ahí a tres o cuatro metros, porque la visibilidad es cero, te puedes desorientar».
Un daño que llega sobre otro daño
El propio equipo subraya que la mancha cae sobre una laguna maltratada desde hace medio siglo. En los años setenta se profundizaron artificialmente las golas —los canales que comunican el Mar Menor con el Mediterráneo—, lo que aumentó la salinidad y facilitó la entrada de un alga que fue desplazando a la autóctona; en los ochenta llegó la agricultura intensiva del Campo de Cartagena y con ella miles de toneladas de nitratos; en 2016 la laguna se volvió una «sopa verde» por la eutrofización —el exceso de nutrientes que dispara las algas y consume el oxígeno— y en 2019 y 2021 hubo mortandades masivas de peces por falta de oxígeno, según recuerda El País en su información sobre el estudio.
Sobre el origen de la alcalinización, los autores no cierran la explicación. «No lo sabemos, es un proceso ligado al ciclo hidrológico, eso parece que está más o menos claro, pero intervienen muchas variables y la investigación es muy compleja», responde Orenes-Salazar en El País. La hipótesis que maneja la literatura reciente apunta a la descarga continua de aguas subterráneas del acuífero vecino, cargadas durante décadas de nitrógeno y carbonatos por la agricultura.
El estudio pide vigilancia constante de la laguna para saber si la mancha avanza hacia sectores más sensibles y si la vegetación podrá recuperarse. Lo firman once investigadores del IEO-CSIC —centros oceanográficos de Murcia y Canarias— y de la Universidad de Murcia, y se financió con fondos públicos: los proyectos BELICH (Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, con cargo a NextGenerationEU) y GRASSREC (Ministerio de Ciencia e Innovación), más contratos de la Dirección General del Mar Menor de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia. El artículo es de acceso abierto con licencia Creative Commons BY-NC 4.0.
Fuentes
- Orenes-Salazar, V. et al., «Paint it black: Chronic whiting event degrades bottom communities in a Mediterranean coastal lagoon», Marine Pollution Bulletin, vol. 233, art. 120106, julio de 2026 (documento primario; resumen en PubMed).
- IEO-CSIC, «La ‘mancha blanca’ del Mar Menor elimina 7 km² de vegetación submarina y diezma sus poblaciones de peces», nota de prensa, 30 de julio de 2026.
- El País, «La mancha blanca en el Mar Menor arrasa siete kilómetros de vegetación y diezma las poblaciones de peces: de 21 especies a solo tres», 5 de agosto de 2026.