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El ejército israelí admite que disparó contra Hind Rajab y abre investigación penal

El ejército de Israel reconoció el miércoles 19 de agosto de 2026 que sus tropas dispararon en enero de 2024 contra el coche en el que huía Hind Rajab, una niña palestina de cinco años, y contra la ambulancia que fue a rescatarla. Su Fiscalía Militar ha ordenado una investigación penal por un episodio que se saldó con nueve muertos.

Renato · 20 de agosto de 2026 · internacional

Manifestación en una calle de Lisboa: una mujer con capucha y mascarilla negras sostiene un cartel de cartón con la palabra HIND escrita a mano, rodeada de otros manifestantes con banderas y pañuelos palestinos
Imagen de archivo: una manifestante sostiene un cartel con el nombre de Hind Rajab en una marcha de solidaridad con Palestina en Lisboa, el 10 de febrero de 2024, días después de la muerte de la niña. No corresponde a los hechos del 19 de agosto de 2026. (Foto: Lua Eva Blue, CC BY 4.0, vía Wikimedia Commons)

Dos años y medio después, el ejército de Israel ha puesto por escrito lo que la familia contaba desde el principio: fueron sus soldados quienes dispararon contra el coche en el que Hind Rajab, de cinco años, huía de una zona de combate en Gaza en enero de 2024, y contra la ambulancia de la Media Luna Roja Palestina que acudió a rescatarla. El miércoles 19 de agosto de 2026 anunció que su Fiscalía Militar ha ordenado abrir una investigación penal por aquellas muertes, que llevará a cabo la División de Investigación Criminal de la Policía Militar.

«Las conclusiones de la investigación indican que las tropas de las FDI dispararon contra un vehículo que se acercaba a ellas», dice el informe militar en la cita que recoge La Vanguardia; las FDI son las Fuerzas de Defensa de Israel, el nombre oficial del ejército israelí. El vehículo era el de la familia Hamada, la de la niña. Para justificar los disparos, el ejército se apoya en que el coche circulaba «en dirección contraria a la ruta de evacuación» que él mismo había publicado en redes sociales. Sobre la ambulancia, admite «presuntas fallas en la coordinación del traslado», según la traducción que publica El País: sus sanitarios fueron abatidos a tiros cuando por fin obtuvieron permiso para ir a por la niña. «Se ha decidido ordenar una investigación más exhaustiva del incidente a cargo de la Policía Militar», concluye la resolución.

El episodio dejó nueve muertos. Hind Rajab pidió ayuda por teléfono durante tres horas a la Media Luna Roja Palestina y a su madre, rodeada de los cadáveres de seis familiares, según la reconstrucción de Antonio Pita, corresponsal de El País en Jerusalén. La familia obedecía una de las órdenes de desplazamiento forzoso —entonces constantes— y había subido al coche a toda prisa para abandonar una zona que el ejército acababa de declarar de combate.

Otros cuatro casos, dos varas de medir

La Fiscalía Militar resolvió a la vez sobre otros cuatro ataques de alto perfil. Ordena investigar uno más: la muerte de quince socorristas de ambulancias y vehículos de emergencia en Rafah, en marzo de 2025, tiroteados durante horas por soldados de la Brigada Golani. Seis de los fallecidos fueron identificados a título póstumo como milicianos de Hamás, pero la Fiscalía concluyó que las circunstancias del tiroteo generaban «sospecha razonable» de delito —el umbral que en el sistema militar israelí obliga a abrir causa penal—. El País añade que los soldados trataron de ocultar lo ocurrido enterrando los vehículos en los que los sanitarios habían acudido a atender heridos.

Los otros tres expedientes se cierran sin consecuencias. El primero es el bombardeo, en abril de 2024, contra el convoy de World Central Kitchen —la ONG del chef español José Andrés—, en el que murieron siete trabajadores humanitarios que circulaban por una ruta comunicada de antemano y en coches con las siglas de la organización. Según el informe, los mandos ordenaron el ataque al sospechar, con un nivel de confianza bajo y contra la propia normativa del ejército, que en el convoy viajaba un miliciano de Hamás. Pese a esos «fallos», la Fiscalía sostiene que la decisión no cruzó el umbral penal.

Los otros dos afectan a Médicos Sin Fronteras, con cuatro empleados muertos en total: el bombardeo de un edificio que la organización usaba en Jan Yunis, en febrero de 2024, en el que murieron dos empleadas —el ejército alega que ignoraba de quién era el inmueble—, y el tiroteo contra un convoy en Ciudad de Gaza en noviembre de 2023, donde otros dos trabajadores murieron alcanzados, dice la investigación, por fragmentos de disparos de advertencia.

Contexto: un símbolo y un mecanismo con pocas condenas

La muerte de Hind Rajab se convirtió en uno de los símbolos de la ofensiva israelí sobre la Franja: la película La voz de Hind Rajab ganó el León de Plata en el Festival de Venecia de 2025 y su madre, Wisam Hamada, se ha convertido en activista por la justicia para los niños de Gaza. Que Israel abra ahora una causa penal mide la presión acumulada sobre el caso, no un resultado: se trata, escribe El País, de «un tipo de pesquisas internas que rara vez resulta en condenas».

Las cinco resoluciones salen del Mecanismo de Investigación y Evaluación del Estado Mayor (FFAM, por sus siglas en inglés), el órgano militar que examina los incidentes anómalos de la guerra y traslada sus conclusiones al Fiscal Militar General. Según La Vanguardia, el mecanismo ha completado ya unas 150 investigaciones. El ejército enmarca su trabajo en un comunicado que empieza así: «Durante más de mil días, las Fuerzas Armadas de Israel han librado intensos combates en numerosos frentes, llevando a cabo una amplia gama de misiones militares en una realidad operativa excepcionalmente compleja».

Los hechos se remontan a la primera fase de la guerra en Gaza. Desde el alto el fuego de octubre de 2025 los ataques israelíes no han cesado del todo, y las autoridades sanitarias gazatíes —parte en el conflicto— elevaron el 5 de agosto de 2026 a más de 73.000 los muertos desde octubre de 2023.

Qué no está verificado

Ni el informe del FFAM ni el comunicado del ejército israelí son documentos públicos. Este medio no ha localizado una versión accesible en los canales oficiales de las Fuerzas de Defensa de Israel —la web idf.il devolvió el 20 de agosto de 2026 una página de bloqueo, no el contenido—, de modo que todas las citas textuales del ejército proceden de las crónicas de El País y La Vanguardia, sus corresponsales en Jerusalén, y no han podido cotejarse con el original. Ambos periódicos coinciden en los cinco casos, en las decisiones de la Fiscalía Militar y en las cifras de muertos.

Fuentes