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La Junta pide la UME para el incendio de Niebla, en emergencia 2

El consejero andaluz de Emergencias, Antonio Sanz, elevó la noche del viernes 7 de agosto de 2026 a situación operativa 2 el incendio declarado el jueves en el paraje Raboconejo de Niebla (Huelva) y pidió la entrada de la Unidad Militar de Emergencias. Hay 66 vecinos desalojados y dos carreteras cortadas.

Renato · 7 de agosto de 2026 · sociedad

Columna de humo pardo que cubre todo el cielo sobre un caserío de la campiña onubense; en primer plano, un camión de bomberos rojo estacionado junto a palmeras, olivos y adelfas en flor.
El humo del incendio forestal de Niebla (Huelva) sobre las casas de la zona, en una imagen difundida por la Junta de Andalucía el 7 de agosto de 2026. (Foto: Junta de Andalucía (sala de prensa del Portavoz del Gobierno andaluz, uso informativo))

El incendio forestal que arde desde el jueves 6 de agosto en el paraje de Raboconejo, en Niebla (Huelva), pasó la noche del viernes 7 a situación operativa 2: el escalón de la emergencia en el que la Junta de Andalucía reconoce que el fuego exige medios extraordinarios, más allá de los del dispositivo autonómico. La decisión la firmó el vicepresidente primero y consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias, Antonio Sanz, que dirige el Plan Infoca —el plan andaluz de emergencias por incendios forestales—, y llegó acompañada de la petición de que entre a trabajar la Unidad Militar de Emergencias (UME), el cuerpo del Ejército especializado en catástrofes.

Lo que ha desbordado la respuesta es el viento. «Se han producido diferentes cambios de viento que han complicado tremendamente» la evolución del fuego, explicó Sanz en un audio remitido a los medios y recogido por Europa Press. El incendio avanzaba hacia el oeste-suroeste, giró luego al noroeste y ensanchó la cabeza —el frente principal— por el norte, lo que deja, dijo el consejero, «escasas zonas de oportunidad» para atacarlo. Sanz avisó además de que se estaba cumpliendo la previsión de un cuarto giro radical del viento, esta vez hacia el sureste.

Horas antes, en el puesto de mando avanzado, el consejero había sido más explícito sobre el punto crítico: «El tercio delantero de la cabeza del incendio está en estos momentos fuera de capacidad de extinción», según la nota de la propia Junta. El dispositivo retiró los medios de ese sector «porque la situación es de gran inestabilidad y riesgo para los intervinientes y los medios aéreos», y porque las descargas de agua resultaban inútiles ante la aparición constante de focos secundarios: «Cuando los medios aéreos vuelven a cargar agua, ya se han generado nuevos focos».

Sesenta y seis desalojados y dos carreteras cortadas

Los desalojos empezaron el jueves, con el alejamiento preventivo de las aldeas de Raboconejo y Caballón, y siguieron el viernes por la tarde en La Florida, Las Arenas y algunos diseminados. En total son 66 personas desalojadas de sus viviendas, 40 de ellas de la zona de La Florida. La mayoría se marchó a su vivienda principal o a casa de familiares —buena parte de las afectadas son segundas residencias— y solo un puñado necesitó realojo: cinco personas en un hotel de Valverde del Camino, según la Junta.

Siguen cortadas dos vías: la HU-3106, entre Niebla y Valverde del Camino —la misma carretera junto a la que se originó el fuego—, y la A-493 hasta Valverde. Al elevar la alerta, la Junta señaló que «en estos momentos no se prevén nuevos desalojos», aunque mantiene el seguimiento «permanente» de la evolución.

Un dispositivo que cambia de forma cada pocas horas

A lo largo del viernes trabajaron en el fuego 24 medios aéreos —once helicópteros y 13 aviones— y 150 efectivos terrestres, según el recuento de Europa Press; la nota oficial de la Junta habla de «hasta 25 medios aéreos» hasta el ocaso, que lanzaron también retardante. Cinco bulldozers ampliaron durante la jornada el cortafuegos abierto delante de la planta de residuos de Villarrasa, una de las instalaciones que el operativo quiere proteger junto a las viviendas amenazadas.

Para la noche, con las aeronaves en tierra por la falta de luz, la Junta cifró el dispositivo en 113 efectivos, nueve camiones autobomba y maquinaria pesada dedicada a abrir y ensanchar cortafuegos. El sábado 8 está prevista la incorporación de nuevas brigadas, que se sumarán a las cuatro Brigadas de Refuerzo contra Incendios de la Comunidad Autónoma (Brica) y a los bomberos forestales ya desplegados: más de 150 profesionales, según Europa Press.

Cómo empezó

El primer aviso entró en el teléfono 112 a las 18.34 del jueves 6 de agosto, y detrás llegaron llamadas desde Valverde, Beas, Zalamea y La Granada de Riotinto. El fuego se originó en las cercanías de la carretera HU-3106, en torno al kilómetro 13. A las 19.33 de ese jueves, Sanz elevó el Plan Infoca a fase de emergencia en situación operativa 1, el nivel que se declara cuando el incendio aún puede controlarse con los medios previstos pero obliga a proteger a la población o a sumar recursos; la operativa 2, la activada el viernes, es el escalón siguiente y abre la puerta a medios extraordinarios como la UME.

A las 8.00 del viernes la Agencia de Emergencias de Andalucía estimaba en 379 hectáreas de eucaliptal, dehesa y pinar la superficie afectada, con la advertencia de que «no todo es zona quemada»; ese perímetro se ha ensanchado después. Ese mismo viernes, AEMET mantenía en aviso naranja por calor las comarcas onubenses del Andévalo y Condado y del Litoral, con umbrales de 40 y 39 grados. El fuego de Niebla llega, además, dos días después de otro incendio atendido por el Infoca en San Roque (Cádiz) y en un año en que España concentra el 44,5% de la superficie quemada en la Unión Europea, con 222.783 hectáreas hasta el 5 de agosto según el sistema europeo de vigilancia por satélite EFFIS.

Ni la Junta ni Europa Press han informado de heridos.

Fuentes

Esta noticia se apoya en una sola fuente periodística registrada, Europa Press (confianza alta). Las notas de la Junta de Andalucía enlazadas acreditan sus propios actos —la elevación del nivel de emergencia, la petición de la UME y los desalojos ordenados—, pero no son una fuente independiente de la agencia: ambas recogen lo que comunica el mismo gabinete. Las cifras del operativo se atribuyen a quien las da porque no coinciden del todo entre sí.