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Cox se adjudica la desaladora de Rosarito, en México, por 263 millones

La empresa española Cox anunció el 18 de agosto de 2026 que ha ganado el concurso público para construir la planta desaladora de Rosarito, en Baja California (México), promovida por la Comisión Nacional del Agua mexicana con una inversión de 304 millones de dólares (unos 263 millones de euros). La compañía, única fuente de la información, la presenta como la mayor desaladora de América Latina para consumo humano.

Renato · 18 de agosto de 2026 · economia

Nave alargada de una planta desaladora en un paisaje árido de campos de cultivo y matorral
Imagen de archivo: planta desaladora del Bajo Almanzora, en Cuevas de Almanzora (Almería). Ninguna imagen de la futura planta de Rosarito existe todavía: aún no está construida. (Foto: MdeVicente, CC BY-SA 4.0 (Wikimedia Commons))

Baja California depende para beber del río Colorado. México busca una fuente que no dependa de él y ha mirado al mar: la planta desaladora de Rosarito, en la costa del Pacífico, convertirá agua salada en agua potable para Playas de Rosarito y la zona suroeste de Tijuana, «una fuente de abastecimiento complementaria e independiente del río Colorado», en palabras de la adjudicataria. La construirá el grupo español Cox, según anunció el 18 de agosto de 2026 en un comunicado recogido ese mismo día por Europa Press.

Cox afirma haberse adjudicado la obra por concurso público convocado por la Comisión Nacional del Agua (Conagua), el organismo federal que gestiona el agua en México. La inversión asciende, según la compañía, a 304 millones de dólares, cerca de 263 millones de euros. La adjudicación consta hasta ahora solo por la versión de la adjudicataria: todos los datos que siguen proceden de su comunicado, sin confirmación publicada por Conagua.

Cifras del proyecto, según la empresa

La primera fase contempla una planta capaz de tratar 2.200 litros por segundo, unos 190 millones de litros diarios de agua potable incorporados al sistema de abastecimiento regional. Cox calcula que beneficiará a un millón de personas en esa etapa inicial. La capacidad final prevista es el doble: 4.400 litros por segundo, más de 380.000 metros cúbicos al día —cerca de dos millones de habitantes de Tijuana y Playas de Rosarito, según el propio comunicado—, lo que la convertiría en la mayor instalación de este tipo de América Latina destinada a consumo humano.

Las obras tienen un plazo de ejecución de tres años. Cox se encarga de la ingeniería, del suministro de los equipos y de la construcción. La planta funcionará por ósmosis inversa: el agua de mar se empuja a presión a través de membranas semipermeables que retienen sales, minerales e impurezas y dejan pasar el agua ya potable. Es la tecnología dominante en desalación moderna porque consume menos energía que las alternativas basadas en evaporación, aunque sigue siendo un proceso intensivo en electricidad.

El proyecto forma parte, siempre según Cox, de las actuaciones prioritarias del Plan Nacional Hídrico de México, el programa con el que el Gobierno federal ordena sus inversiones en agua.

Contexto: la apuesta mexicana de Cox

El presidente ejecutivo de la compañía, Enrique Riquelme, enmarcó la adjudicación en el desembarco de Cox en México: «Este proyecto reafirma nuestro compromiso con México, tras la adquisición de Iberdrola México, en un país al que aportamos nuestra experiencia en el sector del agua con esta adjudicación», declaró en el comunicado.

Esa compra es reciente. Cox cerró en el primer semestre de 2026 la adquisición de los activos mexicanos de Iberdrola —hoy rebautizados Cox Asset Mexico— y presentó el 28 de julio de 2026 unos resultados semestrales con 1.243 millones de euros de ingresos, dos veces y media los del mismo periodo de 2025, atribuidos en buena parte a esa integración. México se ha convertido así en el mercado que sostiene el salto de tamaño del grupo.

En desalación, Cox —heredera de la actividad de agua de Abengoa— dice operar plantas en 16 países que suman más de 4,4 millones de metros cúbicos diarios. Entre ellas cita Taweelah, en Emiratos Árabes Unidos, la mayor del mundo por ósmosis inversa con 909.000 metros cúbicos al día; Agadir, en Marruecos, con 400.000; y la de Accra, en Ghana, con 60.000.

Fuentes

Nota de transparencia: esta noticia procede de una única fuente originaria, el comunicado de Cox —parte interesada, que anuncia su propia adjudicación—, reproducido por la agencia Europa Press. No se ha localizado una confirmación pública del promotor del concurso, la Comisión Nacional del Agua, ni un contraste independiente de las cifras: todas quedan atribuidas a la empresa.