Mueren 358 trabajadores en accidente laboral hasta junio, cinco menos que en 2025
El Ministerio de Trabajo y Economía Social contabilizó 358 muertes por accidente laboral en España entre enero y junio de 2026, cinco menos que un año antes (-1,4%), según el avance provisional conocido el 7 de agosto. Los accidentes con baja, en cambio, subieron un 1,8%, hasta 303.853, y servicios fue el único gran sector que sumó más muertos en jornada de trabajo.
Un total de 358 trabajadores murieron en accidente laboral en España entre enero y junio de 2026, cinco menos que en el mismo periodo de 2025: un 1,4% menos sobre los 363 de entonces. Son datos provisionales del avance enero-junio de la Estadística de Accidentes de Trabajo del Ministerio de Trabajo y Economía Social, conocidos el 7 de agosto de 2026. La estadística la elabora la Subdirección General de Estadística y Análisis Sociolaboral con los partes de accidente notificados a través del sistema Delt@ —el País Vasco y Cataluña tienen procedimientos propios y remiten sus datos aparte— una vez los reciben las autoridades laborales provinciales.
De esas 358 muertes, 290 ocurrieron en jornada de trabajo —cinco menos que un año antes— y 68 fueron accidentes «in itínere», los del trayecto de casa al puesto o de vuelta: exactamente los mismos que en 2025. La mejora, por tanto, cabe en una sola cifra: cinco personas.
Casi cuatro de cada diez muertos en el tajo fueron infartos o derrames
La primera causa de muerte durante la jornada no fue una máquina ni un andamio. Fueron 119 infartos y derrames cerebrales, el 41% de los 290 fallecidos en el puesto. La ley los cuenta como accidente de trabajo: el artículo 156.3 del texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social presume, salvo prueba en contrario, que son accidente laboral «las lesiones que sufra el trabajador durante el tiempo y en el lugar del trabajo».
Detrás quedan las caídas (51 muertos), los atrapamientos y amputaciones (49) y los accidentes de tráfico dentro de la jornada (36). Los muertos en jornada fueron 279 hombres y 11 mujeres, frente a 280 y 15 en el primer semestre de 2025.
Servicios suma muertos, pero la obra sigue siendo el sitio más letal
Por sectores, los servicios registraron 139 muertes en jornada, un 3,7% más que un año antes, y fueron el único de los cuatro grandes sectores que empeoró. La construcción (85) y la agricultura (28) repitieron exactamente la cifra de 2025, y la industria recortó sus muertos un 20,8%, hasta 38.
El dato absoluto, sin embargo, engaña: los servicios encabezan la lista porque emplean a la mayoría de los trabajadores. Medido por trabajador expuesto, el orden se invierte. El índice de incidencia de accidentes mortales en jornada —muertos al mes por cada 100.000 trabajadores— fue de 0,98 en la construcción, más de cuatro veces la media nacional, que se quedó en 0,23. Le siguen las industrias extractivas (0,76), la agricultura y ganadería (0,61) y el transporte y almacenamiento (0,58). En hostelería el índice baja a 0,04 y en sanidad y servicios sociales, a 0,03.
Desglosado por actividad concreta, después de la construcción (85 muertos) el sector que más vidas se cobró fue el transporte y almacenamiento, con 41, por delante de la industria manufacturera (32), el comercio (26) y las actividades administrativas (23).
Mueren más autónomos
De los 358 fallecidos, 322 eran asalariados —doce menos que en 2025, un 3,6% menos— y 36 trabajaban por cuenta propia, siete más que un año antes, un 24,1% de aumento. Entre los autónomos, 32 murieron en su centro de trabajo, siete más que en 2025, y cuatro «in itínere», los mismos que entonces.
El movimiento es justo el contrario al de sus accidentes no mortales: los trabajadores por cuenta propia sufrieron 13.358 accidentes con baja, un 2,4% menos, de los que 12.389 se produjeron en jornada (-2,5%) y 969 «in itínere» (-1,6%). Mueren más autónomos aunque se accidenten menos.
Suben los accidentes con baja
Al contrario que las muertes, los accidentes con baja laboral crecieron un 1,8% entre enero y junio, hasta 303.853: 259.647 en el centro de trabajo (+1,4%) y 44.206 «in itínere» (+4,4%). El grueso son leves —257.657 en jornada y 43.695 en el trayecto—, mientras que los graves en jornada bajaron a 1.700, cien menos que un año antes (-5,6%), y los graves «in itínere» subieron a 443, ocho más (+1,8%). Se notificaron además 261.120 accidentes sin baja, un 0,7% menos.
El repunte convive con un empleo en máximos: la afiliación media a la Seguridad Social superó por primera vez los 22,5 millones en julio de 2026. Con más gente trabajando, el número absoluto de accidentes tiende a subir aunque el riesgo por trabajador se mantenga.
Los sindicatos piden que el Congreso mueva la reforma de la ley
Tras conocerse los datos, UGT calificó de «inaceptable» la muerte de 358 trabajadores. «Cada año, centenares de personas fallecen y miles sufren lesiones en accidentes de trabajo sin que empresas y administraciones públicas adopten medidas suficientes para revertir esta situación», sostuvo el sindicato en un comunicado recogido por Europa Press.
CCOO habló de una cifra «intolerable» y afinó: «En 2026 no podemos admitir que aumenten un 25% las muertes por atrapamientos, aplastamientos o amputaciones o un 4% por caídas. Son riesgos groseros, prevenibles con medidas simples y baratas», según el mismo comunicado. Los dos sindicatos reclaman a los grupos parlamentarios que tramiten con urgencia la reforma de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales (LPRL), la norma de 1995 que obliga a las empresas a evaluar y evitar los riesgos de cada puesto. Según CCOO, el Consejo de Ministros ya remitió a las Cortes el proyecto de ley que modifica esa norma y el Reglamento de los Servicios de Prevención; según UGT, el anteproyecto lo firmaron el Gobierno y las dos centrales, y refuerza la obligación de gestionar los riesgos psicosociales, incorpora la perspectiva de género y crea la figura del «agente territorial» para apoyar en prevención a las pymes sin representación sindical. «Es la única manera para impulsar una mejora en las condiciones de trabajo en las empresas que consolide la reducción de la siniestralidad, independientemente de la evolución del mercado de trabajo», señaló Mariano Sanz, secretario de salud laboral y medio ambiente de CCOO.
Desde el lado de los autónomos, el secretario general de ATA (Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos), José Luis Perea, avisó de que el descenso de accidentes en el colectivo no da para relajarse: «Tenemos 32 autónomos que han perdido la vida en el trabajo, siete más que el año pasado, y esto muestra también la falta de formación e información que hay, y una dejación total por parte de las Administraciones Públicas en fomentar una cultura preventiva».
Lo que no entra en este balance
El avance se cierra el 30 de junio, así que ninguna de las muertes de julio figura en él: ni la del minero de 26 años en la mina de potasa de Súria, en Barcelona, el 29 de julio, ni la del operario de 54 años en las obras del nuevo Camp Nou, el 24 de julio. Los datos son además provisionales: el Ministerio los revisa en avances posteriores y en el balance anual definitivo.
Fuentes
- Ministerio de Trabajo y Economía Social, «Estadística de Accidentes de Trabajo. Avance enero-junio 2026» (resumen en PDF; serie completa en la página de la estadística). Documento primario: todas las cifras de esta noticia proceden de él.
- Europa Press, «Mueren 358 trabajadores en accidente laboral en la primera mitad del año, cinco menos que en 2025», 7 de agosto de 2026. De aquí proceden las reacciones de UGT, CCOO y ATA.
- BOE, Real Decreto Legislativo 8/2015, texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social (artículo 156) y Ley 31/1995, de Prevención de Riesgos Laborales.