La UE prorroga hasta 2028 la detección de abuso infantil en internet
El Consejo de la UE adoptó el 23 de julio de 2026 el reglamento provisional que permite a las plataformas seguir rastreando y denunciando voluntariamente material de abuso sexual de menores. Tapa el vacío legal abierto el 3 de abril y regirá hasta el 3 de abril de 2028.
El Consejo de la Unión Europea adoptó este 23 de julio de 2026 el reglamento provisional que permite a los proveedores de servicios en línea seguir detectando y denunciando de forma voluntaria material de abuso sexual de menores en sus plataformas, según anunció la Comisión Europea. La medida cubre el vacío legal que se había abierto el 3 de abril y estará vigente hasta el 3 de abril de 2028.
La norma restablece una excepción temporal a la Directiva sobre la privacidad y las comunicaciones electrónicas —conocida como ePrivacy, la que con carácter general prohíbe a las empresas husmear en el contenido de los mensajes que envían sus usuarios—. Sin esa excepción, servicios de mensajería y correo electrónico no podían rastrear legalmente ese material. La excepción anterior había expirado el 3 de abril de 2026, y desde entonces la detección voluntaria quedó sin cobertura jurídica. El nuevo reglamento se la devuelve durante dos años.
Bruselas presenta la medida como una “solución puente”: un marco transitorio a la espera de que los colegisladores —Parlamento y Consejo— pacten la ley permanente para prevenir y combatir el abuso sexual de menores, una negociación que sigue abierta. La Comisión sostiene que la detección es a menudo la única vía para descubrir estos abusos y retirar el material de circulación.
La otra cara: la privacidad de las comunicaciones
El reglamento es la última entrega de un pulso que dura años entre la protección de la infancia y el secreto de las comunicaciones. Escanear mensajes en busca de material ilícito obliga a analizar, en algún punto, lo que millones de personas se escriben en privado; los grupos de derechos digitales advierten de que un rastreo generalizado abre la puerta a la vigilancia masiva y erosiona el cifrado, la técnica que impide que nadie —ni siquiera la propia plataforma— lea un mensaje salvo su emisor y su destinatario.
Esa tensión marcó el trámite. El Parlamento Europeo respaldó en su votación de julio de 2026 una excepción “más limitada” que la propuesta inicial: los eurodiputados reclamaron dejar fuera del rastreo las comunicaciones cifradas de extremo a extremo, según la nota de prensa de la Eurocámara. El texto que el Consejo adoptó el 23 de julio incorpora ese planteamiento más restrictivo. La detección sigue siendo voluntaria para las plataformas, no obligatoria.
Contexto
El reglamento provisional no crea un sistema nuevo: prolonga el régimen que ya permitía a empresas como las de correo y mensajería cooperar con las autoridades de forma voluntaria. La discusión de fondo —si la UE llegará a imponer una detección obligatoria y bajo qué límites— queda para la ley permanente todavía en negociación, el proyecto que el debate público conoce por su apodo, “control del chat”.
Fuentes: nota de prensa de la Comisión Europea y nota del Parlamento Europeo.