Bruselas multa a Google: 890 millones por incumplir la Ley de Mercados Digitales
La Comisión Europea adopta el 23 de julio dos decisiones contra Google: 460 millones de euros por favorecer sus propios servicios en el buscador y 430 millones por impedir que los desarrolladores dirijan a los usuarios a compras fuera de Google Play. La empresa tiene 60 días para corregirlo.
La Comisión Europea impuso el 23 de julio a Google dos multas que suman 890 millones de euros por incumplir la Ley de Mercados Digitales (DMA, por sus siglas en inglés), la norma europea que impone obligaciones a las grandes plataformas que actúan como «guardianes de acceso» al mercado digital. Así lo anunció en una nota de prensa en la que también ordena a la compañía poner fin a ambas infracciones en un plazo de 60 días.
Son dos decisiones distintas. La primera, con una multa de 460 millones, constata que Google se «autopreferencia»: da a sus propios servicios —compras, hoteles, transportes, resultados deportivos— un trato más favorable que a los de sus competidores en la Búsqueda de Google, mostrándolos con más prominencia, en lo alto de la página de resultados o con imágenes y filtros mejorados. La DMA obliga a los guardianes de acceso a clasificar con condiciones «transparentes, justas y no discriminatorias».
La segunda, de 430 millones, sanciona las restricciones de Google a la «dirección» (steering): los desarrolladores que distribuyen sus aplicaciones por Google Play deben poder informar gratis a sus clientes de ofertas alternativas —«a menudo más baratas», según la Comisión— y llevarlos a comprarlas fuera, por ejemplo en su web o en otras tiendas de aplicaciones. Bruselas constató que Google lo impide, y que las tarifas que cobra por esas compras externas, y durante cuánto tiempo las cobra, van más allá de lo que la norma permite.
«Los mejores productos deben triunfar porque son mejores, no porque sean de la empresa que gestiona el buscador», resumió la vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Teresa Ribera en la nota (traducción propia del original en inglés).
La Comisión reconoce avances: tras el diálogo con Bruselas, Google ha empezado a probar cambios en cómo presenta sus servicios en el buscador y ya ha modificado sus condiciones de dirección; el regulador los evaluará a la luz de las decisiones. Si Google no cumple en 60 días, se expone a multas coercitivas —pagos periódicos hasta que corrija la infracción— de hasta el 5 % de su facturación mundial total. La empresa puede recurrir las decisiones ante la justicia europea.
Las sanciones culminan una investigación abierta el 25 de marzo de 2024, un año después de que Google fuera designado guardián de acceso por su buscador en septiembre de 2023. La Comisión le comunicó sus conclusiones preliminares el 19 de marzo de 2025; las multas finales, dice, tienen en cuenta «la gravedad, la duración y la reincidencia» de las infracciones.