El humo de los incendios dispara las partículas contaminantes en Madrid
Las estaciones del Ayuntamiento de Madrid midieron el sábado 25 de julio de 2026 picos horarios de 128 microgramos por metro cúbico de partículas finas (PM2,5) en Tres Olivos y de 139 de PM10 allí y en Moratalaz, según los datos abiertos municipales. El Consistorio tiene activado un aviso por «episodio de deterioro de la calidad del aire» y recomienda no salir de casa y usar mascarilla FFP2 a quien tenga que hacerlo.
El humo de los incendios que arden en el interior de la Península llegó a la ciudad de Madrid y se nota en los aparatos que miden el aire que respiran sus habitantes. Las estaciones de la red municipal registraron el sábado 25 de julio de 2026 subidas fuertes de partículas en suspensión, con máximos horarios por encima de los 100 microgramos por metro cúbico en media docena de puntos de la ciudad.
El dato más alto del día está en Tres Olivos, en el norte: 128 microgramos por metro cúbico de PM2,5 —las partículas más finas— y 139 de PM10 en la franja de primera hora de la tarde. En la Plaza de España, el pico de PM2,5 fue de 121 y el de PM10, de 137, a media mañana. En Moratalaz, las PM10 tocaron también los 139. Detrás quedan Plaza de Castilla (94 de PM2,5), Méndez Álvaro (93), Plaza Elíptica y Ensanche de Vallecas (91 cada una) y Sanchinarro (89). Son datos horarios del propio Ayuntamiento, publicados en su portal de datos abiertos y consultados a media tarde del sábado, con dieciséis medias horarias disponibles del día —hasta las 16.00 hora peninsular, 14.00 UTC—.
Sube, baja y vuelve a subir
La nube de humo no se queda quieta, y los números lo enseñan hora a hora. En Tres Olivos, las PM2,5 estaban en 121 microgramos por metro cúbico de madrugada, se desplomaron hasta 12 al amanecer y volvieron a dispararse hasta los 128 en la primera hora de la tarde; en la última hora medida habían caído a 38. En la Plaza de España el recorrido fue parecido: 18 al amanecer, 121 a media mañana, 24 en la última hora disponible. Ese vaivén encaja con lo que mandan el viento y la altura a la que viaja la pluma de humo, y explica que dos barrios de la misma ciudad puedan respirar aire muy distinto a la misma hora.
Promediando las dieciséis horas disponibles del sábado, la media de PM2,5 sale en 64 microgramos por metro cúbico en la Plaza de España, 60 en Tres Olivos, 59 en Ensanche de Vallecas y 56 en Méndez Álvaro. No es la media diaria definitiva: falta el resto del día y son datos en tiempo real, que el Ayuntamiento valida más tarde y puede corregir.
El episodio en la ciudad lo contó primero elDiario.es, que situó el arranque de la subida en la noche del viernes 24, con un descanso de madrugada y un repunte durante la mañana del sábado, primero en el centro y el sur —Plaza de España, Méndez Álvaro, Moratalaz, Ensanche de Vallecas— y después en toda la ciudad, con hasta 130 microgramos por metro cúbico en Tres Olivos. Los datos municipales confirman esa secuencia y sitúan el máximo de esa estación en el mismo orden de magnitud: 128 de PM2,5 y 139 de PM10.
Qué dicen las autoridades
El Ayuntamiento tiene activado un aviso en la portada de su portal de calidad del aire: «A consecuencia de la concurrencia de varios incendios forestales, que afectan al interior de la Península Ibérica, se está produciendo un episodio de deterioro de la calidad del aire en la Comunidad de Madrid, con un incremento de las concentraciones de material particulado (PM) y otros contaminantes, que pueden observarse también en el municipio Madrid».
El aviso enlaza el tríptico de recomendaciones de Madrid Salud, el organismo municipal de salud pública, que resume qué hacer ante el humo: cerrar puertas, ventanas y sistemas de ventilación; no hacer actividad física al aire libre; evitar que salgan de casa niños, embarazadas, mayores y personas con enfermedades respiratorias; y, si hay que salir, mascarilla —«preferentemente FFP2 o FFP3»—, gafas protectoras y ropa de manga larga. Ante dificultad para respirar, tos persistente, mareos o irritación ocular intensa, el folleto manda acudir al centro de salud y avisar al personal sanitario de que se ha estado expuesto al humo.
El País tituló ese sábado, a las 12.26 UTC, que «el Gobierno llama a permanecer en espacios cerrados y usar mascarillas en el exterior por el humo de los incendios de Madrid y Ávila», y añadió en su sumario que «la capital alerta del “deterioro” de la calidad del aire por partículas y “otros contaminantes”» y que las autoridades piden extremar precauciones con mayores, niños y embarazadas (enlace a la información). De ese texto solo pueden citarse el titular y el sumario que el propio diario difunde en su canal de novedades: elpais.com bloquea el acceso automatizado a su web. La recomendación municipal no es nueva de hoy: SAMUR-Protección Civil ya pidió mascarilla FFP2 en exteriores la mañana del sábado, cuando el giro del viento empujó la pluma de humo hacia el sur de la región.
Qué son PM2,5 y PM10
Las siglas designan el tamaño de las partículas que flotan en el aire: PM10 son las de diámetro inferior a diez micras (una micra es la milésima parte de un milímetro) y PM2,5, las de menos de 2,5 micras. Cuanto más finas, más adentro llegan: las PM10 se quedan sobre todo en las vías respiratorias altas, mientras que las PM2,5 alcanzan los pulmones. El humo de un incendio forestal está cargado de ambas y puede recorrer decenas o cientos de kilómetros desde el frente de llamas, de modo que se respira en ciudades donde nadie ve fuego.
El fuego que hay detrás
Los incendios de la sierra oeste madrileña y de Ávila afectaban este sábado a unas 80.000 personas evacuadas o confinadas, con la Unidad Militar de Emergencias al mando de un dispositivo unificado y diez municipios madrileños vacíos desde el viernes. El aviso municipal no atribuye el episodio solo a esos fuegos: habla de «varios incendios forestales» en el interior peninsular, y la red de medición no distingue de qué incendio procede cada microgramo.
Datos de calidad del aire leídos del fichero municipal en tiempo real a media tarde del 25 de julio de 2026, con dieciséis medias horarias del día. Son valores provisionales, pendientes de la validación posterior del Ayuntamiento, y la situación evoluciona hora a hora.