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El hambre remite en Gaza, pero el IPC prevé un repunte hasta diciembre

El análisis de la Clasificación Integrada de las Fases de la Seguridad Alimentaria (IPC) publicado el 23 de julio de 2026 midió 1,2 millones de personas —el 59% de Gaza— en crisis alimentaria aguda o peor entre el 16 de abril y el 30 de junio, frente a 1,6 millones a finales de 2025. Para el segundo semestre proyecta un empeoramiento hasta más de 1,4 millones (67%).

Renato · 24 de julio de 2026 · internacional

Fila de camiones cargados con palés de ayuda humanitaria en una explanada del paso fronterizo de Kerem Shalom
Camiones esperan para descargar ayuda humanitaria en el paso de Kerem Shalom, hoy el único abierto hacia Gaza. Imagen de archivo del 13 de noviembre de 2025. (Foto: Sgto. 1.º Malcolm Cohens-Ashley, Ejército de EE. UU. (dominio público))

La ayuda que ha entrado en Gaza desde el alto el fuego de octubre de 2025 ha movido las cifras del hambre, y las ha movido a la baja. El análisis de la Clasificación Integrada de las Fases de la Seguridad Alimentaria (IPC) —el sistema con el que las agencias humanitarias clasifican en cinco fases la gravedad del hambre— publicado el 23 de julio de 2026 calcula que entre el 16 de abril y el 30 de junio hubo 1,2 millones de personas en fase 3 (crisis) o peor: el 59% de los 2,1 millones de habitantes analizados. A finales de 2025 eran 1,6 millones, el 77%.

De esa cifra, 1,03 millones estaban en fase 3 y 212.000 en fase 4 (emergencia), el escalón anterior a la hambruna. Muchos de ellos viven cerca de la llamada «línea amarilla», bajo control militar israelí, donde llevar ayuda y servicios sigue siendo especialmente difícil. Las cinco gobernaciones de la Franja están clasificadas en fase 3.

El 1,4 millones no es el presente: es la previsión

Las tres agencias que difundieron el análisis —la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), UNICEF y el Programa Mundial de Alimentos (PMA)— dieron ese mismo día otra cifra: 1,4 millones de personas, el 67% de la población, «actualmente» en crisis o peor. El documento del IPC coloca ese número en otro lugar. Es la proyección para el periodo que va del 1 de julio al 31 de diciembre de 2026, y supone un empeoramiento respecto a los 1,2 millones medidos en primavera: «Se prevé que las condiciones empeoren entre julio y diciembre de 2026», dice el informe, con las mismas 212.000 personas atrapadas en emergencia.

Es decir: la mejora existe y es real medida contra diciembre de 2025, pero lo que el IPC anticipa para el segundo semestre es un retroceso desde el punto alcanzado en junio. El propio análisis fija además el suelo de la dependencia: sin asistencia humanitaria, 1,9 millones de personas —el 90% de la población— estarían en niveles altos de inseguridad alimentaria aguda hasta diciembre.

Un solo paso abierto y una ayuda que ya bajaba

El motor de la mejora se ve en los datos de mayo de 2026: los paquetes de alimentos llegaron a unos 1,49 millones de personas, la ayuda económica de uso múltiple alcanzó un máximo de unas 700.000 y el apoyo nutricional cubrió al 60% de los menores de cinco años. En septiembre de 2025, antes del alto el fuego, la asistencia alimentaria en cualquiera de sus formas llegaba a unas 500.000 personas y la cobertura nutricional infantil no alcanzaba el 1%.

Ese motor lleva meses perdiendo fuelle. La cobertura cayó desde el pico de 2,13 millones de personas atendidas en noviembre de 2025 hasta los 1,49 millones de mayo de 2026. Los programas de alimentación suplementaria para embarazadas y lactantes pasaron de más de 12.100 beneficiarias en enero de 2026 a 6.000 en mayo. El IPC apunta a la falta de financiación y a la incertidumbre sobre la renovación de los permisos de trabajo de 37 organizaciones no gubernamentales internacionales.

A eso se suma el cuello de botella físico: en la Franja solo permanece abierto el paso de Kerem Shalom/Abu Salem, en el sur. Las importaciones comerciales han subido hasta una media cercana a los 100 camiones diarios en los últimos meses, todavía por debajo de los niveles previos a la guerra. El 83% de los hogares declara no tener ninguna fuente de ingresos, más del 70% de la tierra cultivable es inaccesible y solo el 3% está en uso; la superficie a la que puede acceder la población de Gaza se ha reducido en más de la mitad desde octubre de 2023. Donde sí ha habido apoyo sostenido, la cabaña ovina ha crecido un 33%.

Desnutrición infantil: fase 1 ahora, alerta prevista

La desnutrición aguda es el apartado con mejor lectura. Las cuatro gobernaciones analizadas —Gaza Norte, Gaza, Deir al-Balah y Jan Yunis— quedaron clasificadas entre mediados de abril y junio en fase 1 de desnutrición aguda («aceptable») tras la expansión de los programas de prevención y tratamiento. Para el periodo de julio a diciembre, el IPC las sitúa en fase 2 («alerta»). Rafah no pudo analizarse por falta de datos suficientes.

La factura pendiente sigue siendo grande: se estima que 74.200 niños de entre 6 y 59 meses necesitarán tratamiento por desnutrición aguda entre mayo de 2026 y abril de 2027, 11.432 de ellos por casos graves, y que 24.600 mujeres embarazadas o lactantes requerirán apoyo nutricional en ese mismo periodo.

Cómo se ha hecho el análisis (y qué no cubre)

El IPC no es una encuesta puntual: es una clasificación por consenso. Esta se hizo en remoto entre el 18 y el 25 de mayo de 2026 con 61 analistas de 20 organizaciones, y se reabrió después para incorporar datos nutricionales nuevos hasta el 15 de junio de 2026; nada de lo ocurrido sobre el terreno después de esa fecha entra en el análisis. Los datos de seguridad alimentaria proceden de entrevistas telefónicas asistidas por ordenador realizadas entre el 16 de abril y el 15 de junio; los de nutrición, de una encuesta SMART hecha entre el 31 de mayo y el 15 de junio.

El propio informe marca su punto ciego: alrededor del 17% de la población, la que vive junto a la «línea amarilla» y el corredor Netzarim, quedó fuera del muestreo por motivos de acceso y seguridad, de modo que allí la inseguridad alimentaria y la desnutrición podrían ser peores de lo que reflejan las cifras. El IPC califica de «alto» el nivel de evidencia en todas las zonas analizadas y advierte de que sus informes especiales los produce la iniciativa global y no reflejan necesariamente la posición de los actores en Palestina.

Las clasificaciones del IPC sobre Gaza están además políticamente disputadas: el Gobierno de Israel mantiene en su portal oficial una página dedicada a rebatir la declaración de hambruna que el IPC hizo en agosto de 2025, titulada «The IPC’s failed defense of its false famine declaration» («la fallida defensa por el IPC de su falsa declaración de hambruna»).

Fuentes