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El IGN registra un segundo enjambre sísmico bajo Las Cañadas del Teide

Unos 600 terremotos diminutos, ninguno perceptible en superficie, se concentraron entre las 02.00 y las 05.00 de la madrugada del viernes 24 de julio de 2026 en el margen oeste de Las Cañadas del Teide, en Tenerife. El Instituto Geográfico Nacional eleva a más de 1.600 los seísmos contabilizados desde el miércoles 22 y sostiene que no aumenta el peligro de erupción a corto ni medio plazo.

Renato · 24 de julio de 2026 · sociedad

Vista panorámica del interior de la caldera de Las Cañadas del Teide, con coladas de lava oscuras, terreno ocre y la pared rocosa de la caldera al fondo
Imagen de archivo: interior de la caldera de Las Cañadas del Teide (Tenerife), la zona donde se concentra la sismicidad, fotografiada en diciembre de 2012. (Foto: Diego Delso, CC BY-SA 3.0, vía Wikimedia Commons)

El margen oeste de Las Cañadas del Teide, en Tenerife, volvió a temblar durante la madrugada del viernes 24 de julio de 2026: unos 600 terremotos localizados a entre 10 y 15 kilómetros de profundidad, todos tan pequeños que solo los detectaron los sismómetros. Los seísmos se apelotonaron entre las 02.00 y las 05.00 hora canaria (01.00 a 04.00 UTC) y a lo largo de la mañana perdieron fuerza y se espaciaron, hasta apreciarse únicamente en las estaciones más cercanas. Son datos que el Instituto Geográfico Nacional (IGN) —el organismo del Estado responsable de la vigilancia volcánica en España— trasladó a la agencia Europa Press; el instituto no los ha difundido, por ahora, en una nota propia.

Es el segundo episodio en tres días. Desde el miércoles 22 de julio, siempre según el IGN, se han contabilizado más de 1.600 terremotos en esa misma zona, con una magnitud máxima de 1,6 mbLg (la escala de magnitud que el IGN aplica a los terremotos locales, calculada sobre las ondas sísmicas Lg). Un temblor de ese tamaño no se nota: el director del IGN en Canarias, Ithaiza Domínguez, ya subrayó el jueves 23 —cuando la agencia cifró el episodio previo en más de 650 seísmos— que se trataba de eventos «muy pequeños» que no había sentido la población y que no implicaban riesgo de erupción a corto ni medio plazo. La zona afectada corresponde a los municipios de Guía de Isora, Vilaflor de Chasna y Santiago del Teide.

Lo que registran los aparatos es una mezcla de terremotos volcano-tectónicos (roca que se fractura), híbridos y de baja frecuencia o LP, señales asociadas al movimiento de fluidos —gases y agua caliente— dentro del volcán. Esa combinación es «compatible» con la circulación de fluidos en profundidad, según el IGN, pero por sí sola no supone una aceleración del proceso. El instituto la sitúa en la misma línea de la actividad de febrero, marzo y junio de 2026 y mantiene desplegados en la isla más de 100 estaciones, equipos y puntos de muestreo fijos para seguir en tiempo real la sismicidad, la deformación del terreno y la geoquímica.

Involcan: cerca de 2.000 eventos y 300 por hora

El Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan), dependiente del Cabildo de Tenerife, sí publicó su propio balance del episodio anterior. En una nota del 23 de julio cifra en cerca de 2.000 eventos híbridos los registrados por la Red Sísmica Canaria entre las 21.30 del miércoles 22 y las 17.00 del jueves 23 (hora canaria), con intervalos en los que se superaron los 300 eventos por hora. Sus resultados preliminares sitúan la mayoría de los hipocentros en el sector suroeste de la caldera de Las Cañadas, a unos 10 kilómetros de profundidad.

Las dos cifras —1.600 y 2.000— no miden lo mismo ni cubren el mismo periodo: el IGN habla de terremotos localizados por su red desde el miércoles, e Involcan, de eventos híbridos detectados por la suya en poco menos de veinte horas.

Un proceso que dura desde 2016

Involcan considera el episodio del 22 y 23 de julio el decimoquinto enjambre de eventos híbridos detectado en Tenerife desde el 2 de octubre de 2016 —un enjambre sísmico es una tanda de temblores agrupados en horas o días sin un seísmo principal que destaque sobre el resto—. Su cronología muestra un patrón que se ha acelerado: tras episodios sueltos en 2019, 2022, 2024 y agosto de 2025, en febrero de 2026 se concentraron siete enjambres y el anterior a este se produjo el 3 de julio.

La hipótesis más probable, repite el instituto canario, es que estos enjambres respondan a la inyección de volátiles hidrotermales de origen magmático en el sistema hidrotermal de la isla. La respaldan, dice, el aumento de la emisión difusa de CO₂ en el cráter del Teide y una ligera deformación del terreno en el sector noreste del edificio volcánico. Involcan acompaña el dato de un mensaje de tranquilidad —el enjambre «no implica cambios en la probabilidad de que se produzca una erupción volcánica en Tenerife a corto o medio plazo»— y de una advertencia: el proceso responsable del mayor nivel de «ruido volcánico» registrado en la isla desde finales de 2016 «continúa activo y, hasta la fecha, no muestra evidencias de remisión».

Fuentes

Nota de transparencia: las cifras del episodio del viernes 24 de julio (unos 600 seísmos, más de 1.600 desde el miércoles, magnitud máxima 1,6 mbLg) proceden de una sola fuente, Europa Press, que las atribuye al IGN. El texto de elDiario.es coincide casi literalmente con el teletipo de la agencia, así que no constituye una verificación independiente. Los datos del episodio del 22 y 23 de julio sí están contrastados con el documento original de Involcan, enlazado más arriba.