Dimite el ministro de Educación de India tras dos meses de protestas juveniles
Dharmendra Pradhan anunció el 25 de julio de 2026 que había enviado su carta de dimisión al primer ministro, Narendra Modi. El movimiento estudiantil de las «cucarachas» le exigía responder por la filtración del examen de acceso a Medicina, que obligó a repetir la prueba a dos millones de aspirantes.
El ministro de Educación de India, Dharmendra Pradhan, dimitió el sábado 25 de julio de 2026, después de dos meses de protestas estudiantiles que pedían su cabeza. Lo anunció él mismo en la red social X: «Teniendo en cuenta la situación surgida en Jantar Mantar y en todo el país, para que las fuerzas anti nacionales no se aprovechen de ella (…), he enviado mi carta de dimisión al primer ministro», escribió, según recogió La Vanguardia a partir del despacho de agencias. En la versión de la carta que difundió elDiario.es con teletipo de EFE, Pradhan añade que renuncia también para que «los estudiantes de la India no se vean envueltos en complicaciones legales».
Pradhan, de 57 años, es un dirigente de primera fila del Bharatiya Janata Party (BJP) —el partido nacionalista hindú del primer ministro, Narendra Modi— y ha sonado en el pasado como posible líder de la formación. Eligió el peor momento posible para irse, o el único: anunció su marcha mientras la policía disparaba gases lacrimógenos contra los concentrados en Jantar Mantar, la explanada de Nueva Delhi reservada a las protestas, y pocas horas antes de una nueva ronda de conversaciones entre los líderes del movimiento y el Gobierno.
Un examen filtrado y dos millones de aspirantes
Todo arrancó en mayo con la filtración del examen de acceso a las facultades de Medicina, el NEET-UG, una de las pruebas más competidas del país. El Gobierno anuló los resultados y ordenó repetirla: dos millones de aspirantes tuvieron que volver a examinarse. En India, estas oposiciones académicas son mucho más que un trámite; millones de jóvenes compiten cada año por plazas universitarias y empleos públicos que sus familias ven como la vía casi única de ascenso social.
De ahí nació el Cockroach Janta Party (CJP), el «Partido del Pueblo Cucaracha», una plataforma juvenil satírica que convirtió el insulto —cucaracha, lo insignificante y molesto— en bandera. Saltó de las redes a la calle en junio y acabó protagonizando las mayores protestas callejeras que ha vivido India en años, alimentadas también por la falta de empleo y las denuncias de corrupción.
La indignación se disparó el lunes 20 de julio. Según La Vanguardia, la policía hirió a decenas de estudiantes al cargar con porras y lanzar gases lacrimógenos para impedir que una marcha llegara al Parlamento; El Mundo añade que varios participantes denunciaron el uso de armas de perdigones, y que las autoridades restringieron el acceso a internet y cerraron 18 estaciones de metro para contener las concentraciones. El uso de perdigones y el balance exacto de heridos no cuentan con confirmación independiente: ninguna autoridad india ha publicado una cifra oficial.
Un problema político para Modi
La protesta dejó de ser estudiantil cuando la oposición se sumó a sus reivindicaciones y bloqueó la actividad parlamentaria. El Gobierno de Modi respondió prometiendo tribunales especiales, una ley más dura contra las filtraciones y cambios en el sistema de exámenes; medios locales indios citados por EFE hablan además del despido de 47 personas vinculadas a la Agencia Nacional de Pruebas y de planes para pasar el NEET-UG a formato digital desde 2027.
No basta, avisa el CJP. El movimiento mantiene dos exigencias: que se retiren las causas penales abiertas contra los manifestantes y que reciban una compensación económica las familias de aspirantes al NEET que se quitaron la vida. En la reunión del viernes 24 de julio, según EFE, los representantes del CJP dijeron haber logrado avances en esos dos puntos; el tercero, la salida de Pradhan, seguía sin resolverse hasta este sábado.
«Lo hemos conseguido», proclamó Abhijeet Dipke, fundador del CJP, entre los concentrados en Jantar Mantar, donde según periodistas de Reuters presentes en el lugar permanecía desplegado al menos un millar de policías. Los jóvenes corearon Jai Hind («Victoria para la India») mientras sonaba el himno nacional por los altavoces y se repartían dulces. El activista Sonam Wangchuk, que mantuvo una huelga de hambre de 26 días en apoyo del movimiento, llamó a la dimisión «una victoria de la paz, la paciencia y la perseverancia». Dipke fue menos lírico: «No vamos a detenernos aquí. Que nadie se meta con las cucarachas».
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Fuentes
- La Vanguardia: «La presión del movimiento de las ‘cucarachas’ fuerza la dimisión del ministro de Educación de India», 25 de julio de 2026 (agencias; con periodistas de Reuters sobre el terreno).
- elDiario.es: «Dimite el ministro de Educación indio por la presión del movimiento juvenil “Cucarachas”», 25 de julio de 2026 (EFE).
- El Mundo: «Las ‘cucarachas’ de India consiguen su primera victoria: la dimisión del ministro de Educación», 25 de julio de 2026.
Las tres cabeceras tienen confianza media en el registro de fuentes de este medio y beben de agencias (Reuters/AFP y EFE). No existe, al cierre de esta edición, un comunicado oficial del Gobierno indio ni del Ministerio de Educación que confirme la dimisión más allá del mensaje del propio Pradhan en X: los hechos van atribuidos en consecuencia.