Alemania eleva a 29 los heridos de Berlín e investiga un atentado islamista
El ministro del Interior alemán, Alexander Dobrindt, elevó a una mujer muerta y 29 heridos el balance del atropello del Orgullo de Berlín en una rueda de prensa celebrada a primera hora de la tarde del domingo 26 de julio junto al lugar de los hechos, y afirmó que «todo apunta» a un atentado terrorista islamista. El presunto autor, de 21 años, sigue huido y la policía lo busca en estaciones, aeropuertos y pasos fronterizos.
El balance del atropello del sábado en el Gran Tiergarten de Berlín casi se ha duplicado a lo largo del domingo. El ministro federal del Interior, Alexander Dobrindt, cifró las víctimas en una mujer muerta y 29 heridos, varios de gravedad, en una rueda de prensa celebrada el 26 de julio junto al lugar del atropello, en el Tiergarten, acompañado del alcalde-gobernador de Berlín, Kai Wegner. De madrugada la policía hablaba de dieciséis heridos: trece menos que ahora.
Las cifras las recogen Europa Press, El País y el minuto a minuto de la emisora pública rbb24, que siguió la comparecencia en directo. Nadie ha detallado todavía cuántos de los 29 heridos siguen ingresados. El único dato hospitalario concreto lo dio un portavoz del hospital universitario Charité a rbb24: atendió a ocho heridos aquella noche, cuatro recibieron el alta y otros cuatro seguían en cuidados intensivos el domingo, «sin peligro para la vida en este momento».
«Todo apunta a un atentado terrorista islamista»
«Estamos consternados y sumidos en un profundo duelo tras este terrible atentado. Todo apunta a que nos encontramos ante un atentado terrorista islamista», declaró Dobrindt en la traducción que publica El País. rbb24 lo resume en los mismos términos: los investigadores parten de un atentado terrorista islamista y «todo apunta a ello», dijo el ministro.
Es la primera vez que un miembro del Gobierno federal califica así los hechos. Hasta entonces, la palabra Anschlag —atentado— solo constaba por escrito en el comunicado conjunto de la Policía y la Fiscalía General de Berlín que a las 4.30 de la madrugada abrió la búsqueda pública del sospechoso, y Wegner había respondido horas antes que era pronto para hablar de terrorismo.
Nada de esto está probado ante un tribunal. No hay acusación formal, no hay juicio y no hay versión de la persona señalada. Rige la presunción de inocencia.
La búsqueda: estaciones, aeropuertos y fronteras
Localizar al presunto autor es «la máxima prioridad» de las autoridades, dijo el ministro, que aseguró que se le busca con «toda la intensidad posible». El dispositivo se ha extendido a estaciones de tren, aeropuertos y pasos fronterizos. Por la mañana, unidades especiales cerraron los accesos de la estación berlinesa de Anhalter Bahnhof y la registraron: un portavoz policial explicó al diario Bild que buscaban allí posibles indicios relacionados con el ataque, según recoge rbb24.
Ninguna autoridad ha confirmado detenciones: El País lo afirma expresamente. La emisora rbb24 publicó a mediodía, citando informaciones propias y sin confirmación oficial, que durante la noche se había detenido a un hombre al que sitúa como posible acompañante en el vehículo, extremo que —según la propia emisora— los investigadores estaban comprobando. Actualidad Libre no da a nadie por detenido mientras no lo digan la policía o la fiscalía berlinesas.
Este medio tampoco publica el nombre ni la fotografía del sospechoso, pese a que las autoridades alemanas difundieron ambos en la orden de búsqueda y otros medios los reproducen: no hay detención ni acusación formal. Sí tiene interés público la descripción física que la policía pide difundir: hombre de 21 años, delgado, de unos 1,90 metros, pelo negro, con sudadera negra con capucha y pantalón blanco. La policía advierte de que puede ir armado, pide no dirigirse a él y llamar al 110, el número de emergencias alemán.
Dos versiones distintas del pasado judicial del sospechoso
Sobre el perfil del buscado, las tres fuentes que cubrieron la misma rueda de prensa no cuentan lo mismo, y conviene decirlo en vez de elegir la versión más redonda.
Europa Press atribuye a Dobrindt que el hombre «fue puesto en libertad el pasado mes de mayo tras cumplir su condena de un año en un centro de menores», sin que el ministro precisara por qué delito.
El País y rbb24 recogen otra cosa del mismo ministro: que fue condenado a un año y diez meses de prisión y que la pena quedó suspendida —es decir, no llegó a ingresar por ella—. rbb24 añade que la fiscalía recurrió esa suspensión. Ambos coinciden en que Dobrindt no dijo por qué se le condenó.
Las tres coinciden en que el sospechoso era conocido por las autoridades y en que Dobrindt aportó estos datos: nació en 2005 —en Berlín, precisa El País— y es ciudadano alemán de familia libanesa; su madre, originaria de Líbano, obtuvo la nacionalidad alemana en 2002, según la versión de El País. En el resumen que rbb24 hizo de la comparecencia, el ministro añadió que el joven había llamado la atención en el pasado por un «alto grado» de delitos, por su radicalización y por su pertenencia al entorno islamista.
El resto del retrato procede de medios alemanes y de fuentes de la investigación citadas por ellos, y así queda atribuido: que estaba vigilado desde los dieciséis años y se le impuso un programa de desradicalización (Europa Press); que intentó unirse al Estado Islámico y estuvo preso en Líbano hasta octubre de 2025 (rbb24, con informaciones propias); y que alquiló la furgoneta usada en el ataque, sin que esté acreditado que fuera él quien conducía (el analista de terrorismo de la cadena pública ARD Holger Schmidt, citado por rbb24).
La secuencia que describen las autoridades
El vehículo —una furgoneta blanca— entró poco antes de las 22.00 del sábado en el Gran Tiergarten y recorrió el paseo del Ahornsteig arrollando a personas que celebraban el Christopher Street Day, el nombre que recibe en Berlín la fiesta del Orgullo, según los datos policiales que resume rbb24. Tras chocar contra un árbol, el conductor «se abalanzó sobre los transeúntes con un arma blanca, presuntamente un machete», dijo el ministro, y huyó a pie. La hipótesis del arma blanca ya figuraba en la orden de búsqueda de la fiscalía, que hablaba de personas heridas «por instrumentos punzantes».
Dobrindt y Wegner descartaron un fallo del dispositivo de seguridad de la fiesta: el ataque ocurrió fuera del recinto vallado y vigilado. «No habría podido entrar en la zona del CSD», afirmó el ministro. «Pero a unos 400 metros de allí seguía habiendo gente que iba o venía del Christopher Street Day», añadió Wegner.
Duelo, reacción política y el precedente de 2016
Miles de personas se concentraron la tarde del domingo en la Pariser Platz, ante la Puerta de Brandeburgo, para guardar un minuto de silencio por las víctimas: la convocatoria se comunicó a la policía para 600 asistentes y el reportero de rbb24 sobre el terreno calculó varios miles. La presidenta del Bundestag, Julia Klöckner, ordenó ondear a media asta las banderas del Parlamento. Estaban previstos un oficio religioso en la iglesia de Santa María y una marcha de duelo hasta la Puerta de Brandeburgo.
El Senado de Berlín —el Gobierno regional— se reunió en sesión extraordinaria a las 15.00 hora local (13.00 UTC). Los grupos parlamentarios de SPD, CDU y AfD reclamaron por separado una sesión extraordinaria de la comisión de Interior de la cámara regional para aclarar los hechos.
El País recuerda el precedente que planea sobre la ciudad: el 19 de diciembre de 2016, un camión embistió el mercadillo navideño de la Breitscheidplatz y causó trece muertos —la última víctima falleció por sus heridas en 2021— y más de sesenta heridos. Su autor, Anis Amri, también huyó; murió cuatro días después en un tiroteo con la policía en Milán.
El balance de víctimas sigue siendo provisional y la investigación, abierta.